lunes, 11 de mayo de 2015

Microtecnologías en Barcelona

Tras el “Salvados por la fibra” de Ciencia en el Bar y puesto que tenía que asistir al congreso SPIE Microtechnologies 2015 celebrado en la ciudad condal, aproveché para tomarme mi primer descanso, después de no parar de trabajar y gestionar cosas desde el mismo lunes siguiente a finalizar la tesis. Por ello, me tomé el puente de mayo libre para ir a visitar Barcelona, y así luego empalmar con un congreso sobre microtecnologías, del 4 al 6 de mayo.
Insignia del Congreso

Mi primer contacto con Barcelona fue hace 4 años, cuando por primera vez fui con el magnífico grupo de estudiantes de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en la beca de inmersión lingüística en inglés (por cierto, que estas becas aún se siguen otorgando anualmente en la dirección http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/catalogo-servicios/becas-ayudas-subvenciones/para-estudiar/idiomas/curso-intensivo-inmersion-ling-ingles-en-espana.html).

INCISO: Personalmente os recomiendo la experiencia de la UIMP, tanto para los que estéis en época de estudio como para los padres que se lo estén planteando. A falta de recursos o posibilidades de ir al propio país del que se quiere mejorar el idioma, siempre viene bien no desconectar totalmente y solicitar este tipo de becas, para mantenerlo lo más fresco posible.

Por aquel entonces, la idea era conocer gente nueva del resto de España y pasarlo bien hablando inglés 8-10 horas al día y conociendo la ciudad. Sin embargo, a pesar de que recorrimos bastante, se nos quedaron cosas por ver completamente. En esta ocasión, aprovechando que estaba de puente y con motivo del posterior congreso, tuve la oportunidad de recorrer los monumentos, calles y parques más emblemáticos de Barcelona. Obviamente, siempre se quedarán cosas por ver, pero creo que le dí un buen repaso a la ciudad y corroboré que sigue siendo una de las ciudades más grandes, en el más amplio sentido de la palabra, de España. Tendrá cosas mejores o peores, pero para los que vivimos en ciudades de escaso tamaño como Pamplona, despamplonizarse y abrir la mente viendo lo que es una ciudad grande, lo que hay en ella y el gran abanico de posibilidades que te puedes encontrar, es muy enriquecedor desde el punto de vista personal.








Unas pocas de las instantáneas más características que se pueden ver de Barcelona: La sagrada familia, la catedral, la salamandra del Parque Güell, el puerto, el museo nacional de arte, en las faldas de Montjuic y la casa Batlló de Gaudí.

Respecto al congreso, hay eventos que te atraen profesionalmente más que otros. En este caso, sinceramente, no hay mucho que resaltar. Estuvo bien organizado, pero la poca gente (unas 200 personas), la multidisciplinariedad de los temas tratados (cosa que, por cierto, no es mala, siempre que tu tema esté bien representado) unida a la casi nula presencia de aplicaciones prácticas de fibra óptica, hicieron que, desde nuestro ámbito de investigación resultara poco productivo. No obstante, aprovechamos para hablar con gente conocida en el grupo de investigación e intentar acercar las líneas de investigación, a fin de ver si se pueden solicitar proyectos basados en la combinación de líneas. Muy resaltable la parte de microfluídica (o sea, diseñar chips con caminos micrométricos para analizar células y moléculas a esa escala) para realizar biosensores o análisis óptico de lo que pasa en estos microlaboratorios también llamados “lab-on-chips”. Es curioso cómo a día de hoy ya podemos extraer células, hacerlas pasar en fila india por un canal y hacerles todo tipo de virguerías para conseguir datos clínicamente válidos para diagnosticar enfermedades o estudiar sus diferentes estados.


Puesto que durante las sesiones del congreso no se permitían fotos, había que hacerlas fuera. Se trata de un curioso juego muy bien conseguido entre arte y ciencia a cargo de Andrew Chappel, donde la luz de una lámpara parece propagarse como un frente de ondas (cada una de las telas posteriores) cuyo máximo se va atenuando con la distancia, tal y como ocurre en la realidad. De hecho, para los que trabajamos con fibra óptica, este fenómeno de la atenuación con la distancia nos suena bastante. Esta bonita obra estuvo expuesta durante el lunch del primer día de congreso en “La Pedrera”, otra de las casas típicas de Gaudí.

Bueno, pues he aquí el resumen de lo que fue la experiencia en Barcelona. Gracias a la organización por permitirnos la oportunidad de actualizarnos en estos temas punteros en microtecnologías. Esperemos sacar buen provecho de las conversaciones que tuvimos.

Afortunadamente, aunque sigo con proyectos en mente, tras este puente-congreso creo que el ritmo de vida será un poco (sólo un poco, pero me vale) más relajado que hasta ahora. Veremos en qué va quedando la cosa y os iré actualizando sobre ello.

Gracias por estar ahí y nos seguimos leyendo ;)



sábado, 9 de mayo de 2015

“Salvados por la fibra” en Ciencia en el Bar

En esta primera entrada post-tesis, breve pero con algo de tiempo para escribir, quería comentaros mis impresiones tras dar esta charla en el evento divulgativo “Ciencia en el Bar”, que tiene lugar un jueves de cada mes en el bar iD.0 sito en calle Jarauta 28 (Pamplona).

En este tipo de eventos, los del Club de Amigos de la Ciencia tratamos de picarnos los unos a los otros e incluso de traer gente experta en lo suyo, para contar cosas relacionadas con aquello que mejor conocemos desde el punto de vista científico. Eso sí, la consigna es: “más divulgación y menos tecnicismos”.

En este caso, me tocó a mí dar una charla sobre algo relacionado con la fibra óptica. Y bueno, ni qué decir tiene que traté de sacarle jugo a sus aplicaciones biomédicas. Era algo que quería hacer desde hacía tiempo, ya que estaba seguro de que la fibra óptica tiene bastantes más aplicaciones que “comunicar” o “transmitir información a velocidades rápidas”. Lo que quizás no sabía y, por cierto, quedé bastante sorprendido con ello, es que también existía ropa hecha con fibra óptica o incluso decoración para nuestras casas. Si es que tiene que haber de tó…

Otra de las cosas que tampoco sabía y que quizás eché de menos a la hora de que me lo explicaran en la carrera, es la historia de la fibra óptica. Creo que invertí unos 10-15 minutos en contar la historia sobre cómo el ser humano comienza a plantearse que la luz también puede ser guiada (aunque inicialmente se pensaba que sólo podía hacerse en línea recta) allá por finales del siglo XVIII, con el telégrafo óptico de Claude Chappe. Pero también cómo todo va evolucionando poco a poco hasta conseguir los primeros prototipos de fibras ópticas flexibles allá por 1940 con Narinder S. Kapany, “el padre de la fibra óptica”. Y es curioso, también, ver cómo la primera aplicación para la que se usan estas primeras fibras ópticas es para sustituir a los rígidos endoscopios de la época, que obligaban a los pacientes a posicionarse de una forma bastante incómoda para poder ser sometidos a las endoscopias. Afortunadamente, a día de hoy las endoscopias se realizan con unos tubos inertes cuyo diámetro y flexibilidad permiten su adaptación a las cavidades del cuerpo humano y no al revés. Y puesto que la emisión de luz se realiza a través de fibras ópticas, ya se les ha apodado directamente como “fibroscopios”.

Una de las partes más comentadas de la presentación, al menos desde mi punto de vista como ponente, fueron las conexiones submarinas entre España y los diferentes países, ya que, curiosamente, reflejan tópicos entre nosotros mismos y con nuestros vecinos. El cómo no hay conexiones por mar con Francia y los casos de Gibraltar o Bilbao consiguieron bastantes ironías y bromas por parte del respetable.

Finalmente, el tema central, en el que se describían las principales aplicaciones de la fibra óptica como guía de luz para usarla en temas médicos, dio bastante de sí. No comentaré aquí, específicamente, todas y cada una de ellas, pero sí que puedo decir que se ha avanzado mucho en la terapia y diagnóstico médico gracias al uso de la fibra óptica como guía o sustrato. Y que, afortunadamente, la calidad de vida y la recuperación de los pacientes es cada vez mejor, debido al hecho de no abrir en canal al paciente directamente, sino buscar la forma menos invasiva de curarlo.

Para mayor ilustración, a continuación os paso las transparencias que usé en la charla. Por cierto, perdón por el error de la fecha en la portada (la primera en la frente), ya que fue el 30 de abril, no de mayo…


Como experiencia personal, se trataba de la primera vez que daba una charla de este tipo delante de gente que ni por asomo está especializada en mi campo. Afortunadamente hubo muy buen ambiente, como siempre suele ocurrir en los eventos del Club de Amigos de la Ciencia, así que eso creo que contribuyó a que estuviera un poco más cómodo. Parece ser que me pude explicar con bastante claridad, en opinión de los presentes, así que creo que puedo estar satisfecho por el trabajo y agradecido por que haya gente que puedan interesarle estas cosas que se pueden hacer con la fibra óptica. Experiencia repetible, totalmente. Si en algún momento, tanto esta charla como otras que pueda preparar, pueden contribuir a un mejor saber general de lo que hacemos en la UPNA, por mi parte encantado de seguirlas dando.

             Para finalizar esta entrada, la crónica que realizaron desde el blog de Ciencia en el Bar, aquí.

Un saludo y nos seguimos leyendo ;)