domingo, 16 de agosto de 2015

Por qué estudiar telecomunicaciones

En el pasado curso 2014-2015 y ahora mismo, casi al comenzar el 2015-2016 parece ser que el número de estudiantes matriculados en los grados de telecomunicaciones va disminuyendo progresivamente. Algo francamente sorprendente, bajo mi punto de vista. Por vergüenza no diré la cantidad, pero parece que hay una clara disminución en la gente que entra a telecomunicaciones, ya no sólo en Navarra, sino también a nivel estatal.

           La tendencia también parece expandirse fuera de nuestras fronteras, tal y como muestra una gráfica de la Comisión Europea mostrada por el NY Times el año pasado (Fig. 1). En ella se ve que la demanda de nuevas necesidades en el sector TIC europeo no se corresponde ni por asomo con el número de graduados en el viejo continente. Pero permitidme que me centre en comentar lo más cercano, porque es eso lo que me importa realmente.


Fig. 1. ¿Cómo puede haber tanta diferencia entre la demanda y la oferta de egresados en el sector TIC?
Fuente: NY Times.

Lejos quedan aquellos años (una década, prácticamente) donde el número de matriculados en la carrera de telecomunicaciones superábamos con creces los 100 alumnos/curso sólo en la carrera superior. Otro tanto en la diplomatura que, en la UPNA, era por entonces “procesado de imagen y sonido”. Contrariamente a lo que se esperaría, asistimos estupefactos a un claro descenso que incluso hace peligrar la continuidad de la carrera a nivel estatal, al mismo tiempo que la demanda de profesionales de las telecomunicaciones a nivel global va en crecimiento.

Otro dato que corrobora esta tendencia alcista en la demanda de servicios de telecomunicaciones es una noticia que salió hace casi un año, cuyo titular decía que en España “tenemos más móviles que personas. Las compañías parece que se pelean más que nunca por ofrecer ofertas de todo tipo. Televisión, teléfono e internet van ya unidas en las ofertas, pese a que siempre haya alguna trampa que nos hace picar como borregos. En este sentido, soy de los que piensa que seguimos viviendo en un monopolio encubierto a pesar de la ley de liberalización del 98, pero bueno, ya hablaré de eso en alguna próxima entrada.

Pero volviendo a lo que nos atañe, hay indicadores que reflejan que “no es todo oro lo que reluce” y que, de no hacer algo, estamos ante una debacle en el desarrollo de las telecomunicaciones en España, a pesar de la alta demanda global. Y eso que somos uno de los países en los que, y yo puedo dar fe de ello, mejor se formaba a la gente en esta disciplina antes de la llegada de “El boloniazo”. En el caso de la UPNA, prácticamente todas las promociones anteriores a la mía están trabajando tanto en España como en el extranjero, y sin muchos problemas de colocación. Quizás tanto los míos como todos los ingenieros superiores anteriores a la imposición del plan Bolonia, nos ha costado entrar en un sitio o en otro, pero al final hemos acabado o estamos acabando en algún lado. Es decir, que hay trabajo en el sector. Y si no en España, en el extranjero. Pero hay. Entonces, ¿qué es lo que está pasando?

Recientemente, hemos mantenido una serie de conversaciones entre varios compañeros de departamento en la UPNA. La cantidad de alumnos que se están matriculando en los últimos años en grados relacionados con las telecomunicaciones está bajando temerosamente. En concreto, en la UPNA, la cifra de matriculados en primer año de los grados TIC en el curso 14/15 se redujo a un tercio de lo que fue hace 12 años, cuando yo entré. Además, las notas de corte ya son prácticamente inamovibles (Fig. 2): un 5 “pelao” para TODAS las ingenierías. Todo lo contrario ocurre en los grados de letras, donde los casos más llamativos son LADE con derecho y la doble internacional, con unas notas de corte que ni en medicina.

Fig. 2. Notas de corte de los grados en la UPNA. Curso 2015-2016. Fuente: UPNA.

Como egresado de las telecomunicaciones, me preocupa este tema, así que he realizado una pequeña búsqueda por la red. He dado con un par de informes interesantes y relativamente recientes. 1-3 años de retraso se considera reciente para estas cosas oficiales…

El primero de ellos es un informe sobre el perfil del teleco actual. Leyendo el documento, de 2013, se trata de una oda al teleco español y a sus virtudes. Obviamente, está realizado por el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación en España, que es el que se supone que vela por todos los telecos nacionales, estén metidos en la profesión que estén. Pues bien, por supuesto no cubre a todos los telecos y se centra en un grupo de aquellos que están asociados/colegiados (redondeando, 2.000 de 12.000). Pero bueno, si asumimos pulpo como animal de compañía, podemos analizar sobre el terreno. He extraído 4 conclusiones más o menos relevantes para lo que quiero comentar en esta entrada:

  1. El perfil del teleco español medio es un hombre, con más de 10 años de experiencia en el sector. O sea, que estaríamos hablando de unos más de 35-40 años.
  2. Los telecos están sobradamente preparados y además de su ingeniería, llegan incluso a estudiar doctorados o algún post-grado, bien tecnológico o bien de tipo empresarial. Tienen una asignatura pendiente con los idiomas, aunque se desenvuelven bastante bien con ellos.
  3. Un 89% de los encuestados está trabajando, principalmente en TICs, departamentos de I+D de empresas y educación y por cuenta ajena. El salario medio anual es de 25.700€ para menos de 5 años de experiencia y de ¡¡56.000€!! para aquellos con carreras consolidadas. Y, para variar, como buen ejemplo de país del siglo XXI, cobrando más ellos que ellas.
  4. En general se puede decir que el teleco está contento con su trabajo, aun invirtiendo unas 45 horas de media semanales. Incluso puede plantearse seguir estudiando para mejorar su currículum y optar a un puesto de relevancia con el cual solucionarse la vida.

Todo este aparente buen rollo podría ser creíble, de no ser porque todo se ve difuminado al final del documento con datos bastante más cercanos a la realidad y de los cuales el propio colegio se sorprende. Y es que de aquellos telecos encuestados que están fuera de España, que los estiman en el 4% (ya os digo yo que la cifra real total es mayor), el 70% no piensa volver. Es más, se habla con sorpresa de una “fuga de cerebros” y de que hay que tratar de revertir la situación. Se menciona también que hay una “ligera desmotivación por el empleo que desempeñan los más jóvenes del colectivo manifestando interés en cambiar”. Algo se estará haciendo mal cuando la desmotivación de los que empiezan es considerable y cuando aquellos que salen se plantean seriamente su vuelta.

En los gráficos extraídos del propio informe y que os paso en la figura 3 (Fig. 3), hay también datos relevantes.

En primer lugar, fijémonos en el pastel de los sexos (Fig. 3a): ni siquiera una quinta parte del personal es femenino. Espero que nadie concluya, con esto, que hemos descubierto América. No voy a abogar por la igualdad en el número de mujeres y hombres porque sería demagogia. Desde siempre ha habido una tendencia a que las ingenierías hayan sido cosa de hombres, si bien yo he tenido la suerte de compartir aula con compañeras muy buenas y aplicadas. No obstante, el dato llama la atención por la tendencia. Incluso no abarcando a toda la población de telecas, el pastel se acerca bastante a la realidad. Y tras haber conocido a unas cuantas generaciones de estudiantes, se nota la tendencia a la baja del número de mujeres interesadas en la carrera. Es decir, que aprender cómo diseñar y trabajar con TICs es cada vez menos atractivo para ellas. Lo cual es una pena, sobre todo sabiendo que aquellas que han conseguido finalizar la carrera, al menos en la UPNA, han sido brillantes y, sobre todo, unas excelentes trabajadoras.

Pasamos a los cursos de especialización (Fig. 3b). Es claramente notable que en España seguimos con el eterno problema de los idiomas. No obstante, parece que nos actualizamos en todo lo que podemos relacionado con nuestras profesiones. Pero volvamos a mirar de nuevo el gráfico Fig. 3b. Certificaciones de proveedores de empresas, certificaciones técnicas, certificaciones en gestión de proyectos, cursos de gestión empresarial… Es decir, nuestra carrera carece claramente de contactos con empresas del sector y apenas se da una formación mínimamente empresarial. Si lo que se espera es que el teleco vaya a una empresa a trabajar, esto no concuerda con la formación que se da actualmente, ¿no? ¿Y qué hay de ese 25% que dice que no se actualiza? Porque no me creo que tal y como van evolucionando las cosas, no haga falta actualizarse un mínimo para estar al día. Y además es un 25%, algo increíble.

          Afortunadamente, la aplastante mayoría de los telecos trabaja en empresas del sector de las TIC, junto con un 23% de gente metida en temas de investigación y y/o docencia (ver Fig. 3c). La cuestión es si ese 50,6% de la gente trabaja en cargos técnicos o se ha tenido que reciclar/adaptar al entorno empresarial y, por tanto, dejar toda la parte técnica para pasar a gestionar o incluso comercializar. En telecos se estudia para diseñar radioenlaces de antenas, redes de comunicaciones por fibra óptica, procesamiento de señales con electrónica y gestión de redes de ordenadores. Hasta qué punto esto está relacionado con vender productos de tu empresa, gestionar clientes, realizar proyectos que estén acordes con lo que se solicita en el mercado… Quizás esto es algo que habría que mirar, en vez de dar tanta materia básica que luego se va a quedar en el olvido porque para algo están los simuladores. Que sí, que ayudan a comprender lo que pasa. Pero que ese no debería de ser el objetivo final de la carrera, sino sacar gente preparada para entrar en la empresa y producir con una mínima actualización.

Por último, comentar las consecuencias de la burbuja que supuso el boom de las telecomunicaciones (Fig. 3d). Es claramente visible que alguien que comenzara a trabajar en torno al año 1998 encontró trabajo pronto y, como era una época de vacas gordas, el número de egresados era alto. Toda esa gente ahora trabaja sin problemas porque o copa ya cargos directivos o ha podido establecerse en una universidad o puesto mínimamente fijo. Al resto nos ha costado o está costando encontrar algo más o menos estable. Sin embargo, vista la coyuntura global de la figura 1, la demanda cada vez es mayor. Nuevamente: ¿qué es lo que está pasando?

Fig. 3. Impactantes gráficos del Informe sobre el perfil del teleco. Fuente: COIT.

Quizás parte de la respuesta la encontremos en el segundo informe que os presento. Es verdad que es de 2012, pero las tendencias, por lo visto, son irrefutables. Se trata de un documento realizado por Everis, en el que se proyecta la tendencia de las carreras TIC de aquí a un lustro y cómo van evolucionando las matriculaciones en las carreras TIC, provenientes desde los últimos cursos de los institutos. El resultado más importante se refleja en Fig. 4. Ya en la primera década de los 2000 se comenzó a notar un descenso de las matriculaciones en las carreras TIC, solo que es ahora cuando la caída parece ser en picado. El informe estima que entre 2001 y 2010 el número de ingresos en los grados de ingeniería en España descendió un 44%. Pero es que la página siguiente pone que los graduados en todas las etapas disminuyeron considerablemente, llegando a alcanzar el 30% en el caso de las carreras universitarias superiores y hasta el 56% en el caso de las carreras técnicas. La temible proyección es que el descenso de graduados en los grados TIC en España será de un 40% en el curso 2018-2019, a menos que nadie lo remedie.

Fig. 4. Presente y futuro de las matriculaciones/graduaciones en carreras/grados TIC en España. Deprimente, a menos que hagamos algo. Fuente: Everis – INE – MEC.

La última frase de esta noticia es que en Everis están “trabajando en un estudio que permitirá entender las motivaciones de los jóvenes y su proceso de decisión para poder actuar de manera más adecuada, avanza Sergio Marco, sobre la preocupación de encontrar las causas de esta disminución de ingenieros.”

Se habla de motivación. Recuerdo que mi elección del Bachillerato fue claramente por ciencias y ya, en el paso de 1º a 2º, fue por ciencia y tecnología. Odiaba todo lo relacionado con las letras y luego, pese a que no me iba mal en ciencias básicas y en biología, etc, me apasionaba más la creación tecnológica. Más adelante, en la elección de la prioridad de la carrera, tuve mis dudas, aunque una conversación muy clarificadora con mi tutor de Jesuitas, el profesor Miguel Ángel Linzoáin, me hizo apostar por telecomunicaciones. Y tuve claro, desde entonces, que el orden iba a ser Telecomunicaciones, Informática, Industriales. Pasaba de la tecnología macro. Tenía verdadera curiosidad por la tecnología micro (lo nano aún tardó en llegar), las ondas, cómo demonios funcionaban los móviles, cómo era posible ver los canales de televisión de la otra punta del mundo, cómo se gestionaba internet… Esa curiosidad me llevó a una motivación que me hizo decantarme claramente por telecomunicaciones.

Motivación y curiosidad. Dos palabras que creo que tienen mucho que ver con el desarrollo de las TICs. En cualquier ingeniería o carrera de ciencias, en realidad. Pero que son especialmente importantes en telecomunicaciones, bajo mi punto de vista. Y creo que mucho de eso es lo que falta infundir en los chavales hoy en día (tanto chicos como, sobre todo, chicas), para poder hacer que vuelvan a entrar en un sector que, insisto, sigue creciendo a nivel global, por mucho que en España nos estemos atascando.

Colaborando un poco con el trabajo de Everis, a continuación esbozo unas pocas causas que, a mi juicio, y sin análisis estadísticos, están produciendo esa desafección hacia las carreras TIC y, sobre todo, hacia las telecomunicaciones. No es un análisis científicamente probado por componentes principales, pero sí basado en la experiencia, cosa que, al fin y al cabo, es lo que cuenta.

1.  Los estereotipos sociales. En ocasiones, las excusas vienen del complejo de “frikis” que tenemos. Los propios egresados tragamos con ese complejo y a estas alturas es complicado deshacerse de él. Pero ¿qué tal si minimizamos el efecto que ese “friki” hace sobre nuestra profesión? ¿Acaso no tenemos sentido del humor? Y en cualquier caso, si ser una persona apasionada por tu profesión o que trata siempre de alcanzar la excelencia en su trabajo es ser “friki”, yo me declaro como tal. Adoro trabajar en lo que me gusta y tengo a suerte de no trabajar esclavizada/o simplemente por ganar dinero.

2.   La dureza. En miles de conversaciones aparece siempre la misma cuestión. “¿Eres teleca/o? ¡Jo!, pero esa es una carrera dura, ¿no?”. En ocasiones, no sabes si te ven como algún tipo de deidad a la que venerar o como el típico científico loco con gafas de culo de vaso y dientes de conejo encerrado en su laboratorio. Señoras y señores, ¡bienvenidos a la realidad! El colectivo de telecos estamos destinados a mejorar las comunicaciones de la humanidad y a facilitarnos la vida en el futuro. Eso requiere estar a la vanguardia en las 4 disciplinas de nuestra carrera, recordamos: telemática, electrónica, procesamiento de señal y sistemas de telecomunicaciones. Pero ojo, no es más dura que industriales, ¿eh? Que también los industriales las pasan canutas. Y hacemos cosas bastante parecidas. Lo único que nos diferencia es las aplicaciones y el tamaño de los circuitos. Eso sí, vuelvo a repetir: motivación y curiosidad. Ingredientes esenciales para poder ir más allá y esforzarse en el conocimiento de más cosas y aplicaciones que puedan surgir a partir de lo que se estudia. Se exige un plus de esfuerzo, todo hay que decirlo. Pero a mi juicio, la recompensa es muy gratificante.

3.   La carestía. No es excusa, a día de hoy, a menos que no te puedas permitir pagar lo que cuesta. Pero si no puedes pagarlo, será porque no puedas pagar ni este grado ni ningún otro, tal y como se han puesto las tasas en la universidad en general. Desde siempre los grados/carreras de ciencias son más caros que los de letras. Y todos han subido de precio, gracias al actual gobierno.

4.    Hay poco trabajo. MENTIRA. Es verdad que en España, debido al monopolio encubierto que, bajo mi punto de vista, vivimos, no hay una clara expansión de las TICs. Pero sí hay trabajo si se busca activamente y sobre todo hay trabajo fuera. Si tu perfil es viajero, además del programa de Erasmus/ISEP que seguro que hay en tu universidad, tendrás posibilidades de trabajar en el extranjero cuando acabes la carrera. Y si tu perfil es no tan viajero, pero sí creativo, innovador y avispado, tienes altas posibilidades de quedarte por España y comenzar desde un puesto bajo, posiblemente, pero ir subiendo con el tiempo. Tengo muchas personas conocidas a las que les ha pasado una de las dos situaciones, pero siempre han acabado trabajando. Trabajo hay seguro. Sólo hay que ser abierta/o de mente e ir a por ello.

5.    Falta de fomento. Y de eso tenemos mucha culpa todos los que formamos el colectivo de telecos, a todos los niveles. Empezando por la instancia más alta: el propio Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación y sus diferentes asociaciones provinciales (la ANIT, por ejemplo, aquí en Navarra). No se trata de cubrir únicamente a los que tienen responsabilidades fuertes en empresas o a los que diseñan ICTs. No se trata únicamente de organizar cenas en las que van los 4 de siempre para verse las caras año a año y ahí se queda la cosa. Hay emprendedores, hay investigadores, hay comerciales. Hay gente que ni siquiera está desarrollando labores de teleco porque no ha podido y se dedica a otra cosa para ganarse el pan, pero que no le importaría dedicarse a lo que en su día estudió. Hay que moverse más por la profesión. Cursos de actualización (no sólo en Madrid), mejores ventajas por colegiarse/asociarse, puestos de trabajo relacionados con nuestras temáticas, informes, mayor cercanía con la sociedad a la que damos servicios, divulgación y actividades que den cercanía con la población y hacerla saber que estamos para darle servicio y para mejorar sus comunicaciones y sus tecnologías. Y abogar por una verdadera liberalización de las telecomunicaciones. Que sí, que se están haciendo cosas, y probablemente lo que se puede dentro de lo que hay. Pero que seguro que se puede hacer más para que las nuevas generaciones entren y salgan contentas de ser ingenieras de telecomunicación. Los industriales tienen colegios por todos lados y se fomentan entre ellos cosa mala. Todos los años 100 personas mínimo aquí en la UPNA para comenzar la carrera. Leñe, hagamos nosotros también por que ocurra lo mismo en telecomunicaciones, que no cuesta nada.

6.    Desadaptación a la demanda. La mayoría acabamos la carrera cansados después de los años de estudio y algunos pencos a nuestras espaldas. Total, para luego acceder a la empresa y comenzar con labores poco acordes para lo que te has formado. Sin mencionar los cursos acelerados de actualización para ponerse al tanto en temas empresariales o en las labores que se van a desempeñar en el puesto de trabajo. Aquí quizás tiro piedras contra mi propio tejado, pero si de algo estoy convencido es de que hay que dar un giro de tuerca al enfoque del grado. Tratar con empresas para que asesoren en temas de emprendimiento y/o asignaturas de empresa. Teoría, sí, pero sobre todo más práctica y más realismo, que nuestra carrera no se entiende si no hacemos cosas reales. Idiomas. Tejer una red de contactos que asegure que la gente sale y encuentra un puesto mínimamente remunerado. Realizar asignaturas clave del grado en base a proyectos reales, en los que la gente se implique de veras y pueda encontrar utilidad a lo que está estudiando.

Y posiblemente me deje otras más importantes que las que he mencionado, pero que no me pararé a analizar por no extenderme infinitamente. A ver si en el siguiente informe de Everis queda más claro qué es lo que hace que la gente no esté motivada para entrar en telecomunicaciones. Por cierto, si me mandan una copia, yo encantado de recibirla ;)

Fig. 5. Díptico de la jornada de orientación en el grado de telecomunicaciones de la UPNA 09/05/2015.
Fuente: ETSIIT-UPNA.

          Pero que no cunda el pánico. Parece ser que algo ya se está haciendo, al menos desde la UPNA, para intentar remediar la situación. El pasado 9 de mayo asistí a una jornada sobre el nuevo plan de estudios que conforma el nuevo título de telecomunicaciones. El díptico de la jornada es el que se ve en la figura 5 (Fig. 5). La dirección actual de la Escuela Técnicas Superior de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación de la UPNA (ETSIIT-UPNA) convocó a los potenciales estudiantes y a las familias que lo desearan a unas charlas sobre lo que es el nuevo título. Como uno más asistí yo también, a fin de ver si la antigua carrera se había em-Bolonia-do tanto, que sería irreconocible. Pero reconozco que salí bastante positivo de la charla. Quizás no tanto de la afluencia de gente joven (en la foto del enlace se puede ver que fueron casi tantos padres como hijos, sobre todo, pocas hijas), sino por ver que la filosofía de la carrera trata de adaptarse a la actual coyuntura, pero sin perder la esencia. Saqué varios puntos fuertes en esta jornada:

1.    No hay un cambio tan bestial de estudiar en Bachillerato a estudiar en la universidad, ya que está previsto el seguimiento del alumnado a través de la tutorización personalizada (ya hubiera querido yo tener eso) y la evaluación continuada de las asignaturas. Más carga para el docente pero, bajo mi punto de vista, más justa la evaluación del estudiante, que es, al fin y al cabo, el que opta a sacar adelante la asignatura y el que paga por ese servicio. Eso sí, en la jornada ya quedó claro que habría que trabajar para conseguirlo, como no podría ser de otra manera. Trabajar con ilusión, porque además el enfoque pretende ser bastante educativo y asequible. Pero trabajar. Y yo añadiría más. No habría que aceptar en el grado a nadie que no tenga un espíritu de trabajo. La carrera y, por lo que tengo entendido, la profesión, lo requieren.

2.    Efectivamente, se adaptan los estudios a la chorrada esta del (3-4) + 2. En este caso, telecomunicaciones son 4 años de grado específico + 2 de generalización, que haría las veces de máster, cumpliendo así con las imposiciones de Bolonia + LOMCE. Pero con dos salvedades:

a.    Quien opte a cursarlo todo (6 años), obtendrá un título con estudios equiparables a haber cursado una carrera como la antigua superior, como es lógico. Y además, se le reconocerá como si fuera un ingeniero superior (profesión reglada) a ojos del COIT-MEC, lo cual es interesante de cara a las empresas, que quieren que sus telecos tengan una equiparación a los de antes y no menor, como impone Bolonia + LOMCE. En este sentido, el coste por curso será el mismo que el del primero y no se verá incrementado por pasar de grado a máster. Las repeticiones ya serán cosa del estudiante.

b.    Se crea un grupo de sólo inglés que será el pionero del grado. Los estudiantes que opten por esta vía deberán acabar sus estudios en 5 años y se les hará una certificación internacional, indicando que la han estudiado en inglés, con el plus que eso conlleva. Los precios no varían respecto de la anterior opción.

Por supuesto, en cualquier momento se puede optar por cursar asignaturas en inglés, debiendo acreditar un nivel B1 al finalizar los estudios en todos los casos, como en todos los grados actuales impartidos en la UPNA.

3.    De los 4 primeros años, el primero es común a TODAS LAS INGENIERÍAS, de manera que se pueda hacer un cambio a tiempo durante el primer año.

4.  2º y 3º son más específicos de TICs y al final de 3º y durante todo 4º se cursarán las especialidades: telemática, procesado de imagen y sonido, sistemas de telecomunicación o electrónica.

5.   La formación en estos 4 primeros años es genérica pero, como se ha comentado, no habilita para ser un teleco reglado. Por ello, para alcanzar esa meta se propone seguir cursando 2 años más, es decir, 6, es decir, lo mismo que nos pasó a los antiguos telecos superiores.

6.   Por descontado, en cualquier momento se pueden cursar más másteres para conseguir una especialidad. En mi caso, por ejemplo, hice el de ingeniería biomédica. Y aquí estoy vivito y coleando.

Ahora, la pregunta es: ¿se puede hacer más como ETSIIT-UPNA? Por supuesto. Una simple enumeración de propuestas que se podrían realizar para atraer a la gente: acuerdos con el COIT/AEIT/ANIT (aquí en Navarra); acuerdos con empresas de televisión, internet y telefonía; acuerdos con la ESA/NASA (sí, también con la NASA) para la exploración del espacio y de las comunicaciones con satélites; visitas a colegios; charlas divulgativas sobre cómo se consiguen las comunicaciones; trasladar la investigación de los grupos a la sociedad y en las aulas en la universidad al dar clases.

Pero bueno, todo este tocho, ¿para qué? Para alertar sobre el estado de la carrera y de la profesión, para prevenir sobre su futuro en nuestro país y para encontrar razones por las cuales cursarla. “Por qué estudiar telecomunicaciones” preguntaba retóricamente el título. Bajo mi punto de vista, hay varias razones que lo justifican:

a)  Somos una de las ingenierías más atractivas y con futuro. Contribuir a desarrollar la tecnología y las comunicaciones del futuro es un placer que sólo se puede obtener siendo teleco, a día de hoy. Y hay muchísimo camino por recorrer. No lo perdamos.

b)  Somos consumidores de creatividad e innovación. En general como todo ingeniero/científico. Pero en este caso particular, como dijeron los ponentes de las charlas de la UPNA, tenemos ese plus de que nos guste lo que estamos haciendo y tratemos de hacer un trabajo excelente. Sobre todo si te dedicas a I+D o a preparar prototipos de dispositivos nuevos, siempre estás dándole vueltas a la cabeza para ver cómo mejorar. Y eso no es más que un afán de superación y una demostración de que das lo máximo por tu objetivo.

c)   Somos globales. Asumámoslo de una vez. Hoy en día es inútil vivir de espaldas al resto del mundo. Cada vez más la sociedad nos exige estar interconectados y además, salir al extranjero es una experiencia única. Y siempre se puede optar por volver si las circunstancias personales o profesionales así lo requieren. Nuestra profesión funciona en todo el mundo.

d)    Somos multidisciplinares. Tocamos prácticamente todos los palos: 
  1. Gestionamos las redes de ordenadores de las empresas,
  2. Diseñamos redes de sensores para obtener información que luego podemos usar para nuestro beneficio (mejora de la aplicación para la que estamos trabajando), el de la sociedad y el del medio ambiente,
  3. Diseñamos e instalamos las comunicaciones en todos los edificios,
  4. Damos servicios de TV, telefonía, internet y diseñamos protocolos de comunicaciones con diferentes lenguajes de programación,
  5. Diseñamos y gestionamos las comunicaciones con los satélites,
  6. Conectamos el mundo a gran velocidad gracias a las redes de fibra óptica,
  7. Colaboramos también, con los astrofísicos, para extraer información del espacio y de sus cuerpos celestes y poder maravillarnos con otros mundos exteriores. ¿Quién sabe si podríamos comunicarnos con otros seres que haya por ahí perdidos?
  8. Y quizás la más importante para mí, por la parte que toca: ayudamos a las personas.
    • Creamos redes de conexión remota para localizar a personas con movilidad reducida y colaboramos con ellos para hacerles la vida más sencilla,
    • Ayudamos a que la administración sea más rápida y eficaz y de manera remota,
    • Ayudamos a diagnosticar y curar a las personas, mejorando los diferentes sensores, el procesamiento de las señales cardio, neuro y dando mejor nitidez a las imágenes que obtenemos con los aparatos de imagen médica,

Sinceramente, no se me ocurren mejores alicientes para ser ingeniero o ingeniera de telecomunicaciones. Una profesión muy bien reconocida y remunerada (en España, sí, pero también fuera) con una visión de servicio para facilitar la vida y la interconexión de las personas. Definitivamente, pon un teleco en tu vida. Y si no lo tienes y te ves capacitada/o, sé uno de los nuestros.

Seguimos leyéndonos ;)


P.D. Parece que estoy haciendo campaña en favor de las telecomunicaciones en la UPNA. De hecho, esa es mi intención. Paz y amor. Eso sí, creo que he puesto los requisitos necesarios para cursar el grado correctamente. Si alguien de la ETSIIT-UPNA considera que hay que modificar algo, por favor, que me lo haga saber, y seguiré haciendo toda la publicidad posible. Gracias.