domingo, 16 de agosto de 2015

Actualización post-doctoral

A lo largo de estos 2 meses el trabajo que he tenido se ha desarrollado a un ritmo bastante frenético. Quizás se pudiera esperar que una vez acabada la tesis la carga de trabajo disminuiría notablemente. Y así es… Salvo que te metas en más fregados. Y en mi caso, así ha sido. No obstante, el parón de Sanfermines me vino muy bien, y desde entonces afronto las investigaciones con mayor energía. Las vacaciones llegarán, espero, aunque más adelante.

Os resumo en esta entrada mis últimas andaduras.

Tras el congreso SPIE Microtechnologies, en Barcelona, volví a Pamplona para seguir con mi cometido de realizar biosensores de fibra óptica. La diferencia era que las resonancias de modos de pérdidas o LMRs no tenían por qué ser la línea principal de investigación (en esta entrada tendréis más información sobre nuestro trabajo). De hecho, sin llegar a dejarlas del todo, de momento intento conseguir el objetivo primordial: máxima sensibilidad y una resolución lo más alta posible. En este sentido, nuestra tesis acabó diciendo que para conseguir unos buenos biosensores de fibra óptica basados en resonancias había que trabajar en la obtención de dispositivos que permitieran unos picos más definidos y que, a la vez, sean muy sensibles. Ello permitiría conseguir medidas de variaciones muy pequeñas con una clara diferenciación entre ellas. Y eso, bajo nuestro punto de vista, se consigue mirando tanto a la estructura óptica como a los materiales con los que la cubrimos. Pues como diría aquel: “estamos trabajando en ello”.

Además, en ese mes entre el depósito de la tesis y la defensa surgieron varias (desde mi punto de vista actual, muchas) propuestas post-doctorales, con las que ir aumentando el número de líneas curriculares. Tuve que ir apuntándomelas en una lista porque llegaron a ser hasta 20 y bastante seguidas en el tiempo, con lo que no hubo manera de parar entre una y otra. Lo mejor de todo es que no todas estuvieron relacionadas con la investigación, con lo cual pude olvidarme momentáneamente de ella para pasar a realizar otras cosas con las que liberar la mente. Véase, como ejemplo, la charla que dí en Ciencia en el Bar. Por cierto, animo a los promotores de esta magnífica idea (Javier Armentia y Joaquín Sevilla) y a los miembros del Club de Amigos de la Ciencia a seguir motivando a Pamplona desde septiembre hasta final de año. Pronto tendremos noticias de una nueva convocatoria, estoy seguro ;)

Por señalar una de las anteriores propuestas, quizás la de más envergadura fue reunir y enviar toda la documentación necesaria para conseguir la acreditación de la Agencia Nacional de la Evaluación y la Calidad y la Acreditación (ANECA). Consiguiendo esta acreditación, a los que nos gusta la carrera académica podemos optar a varias plazas que pueden, en un futuro, estabilizarnos, tanto en una universidad privada como en una pública. Veremos lo que el tiempo nos depara.

Tras la tesis se abre una bonita etapa donde se puede explotar al máximo el potencial investigador y así explorar líneas que interesen realmente o con las que poder aportar nuevas contribuciones científicas. No cabe ninguna duda de que el objetivo de conseguir biosensores para enfermedades lo más “en boga” posible es prioritario, con lo que para ello esperamos encontrar las colaboraciones necesarias. Con suerte, en este año lo conseguiremos, al fin. Durante la tesis barajamos esta posibilidad, pero quizás era demasiado tejemaneje meterse con cosas clínicas.

Sin embargo, también es posible expandirse hacia otros mundos. En los ratos libres o cuando la saturación llega a un punto crítico, mi idea es explorar propuestas de ingeniería biomédica que puedan ser factibles, ya no sólo con lo que estoy haciendo ahora, sino que también me permitan potenciar esas partes que, como teleco, he dejado al margen por preparar a fondo la tesis. Creo que tengo un perfil abierto y variopinto, así que mientras se trate de algo motivador, podemos estudiarlo en cualquier momento. Bienvenidas sean, por tanto, esas propuestas que están esperando salir a la luz.

En este sentido, otra propuesta que me pareció interesante es la de formar parte del Institute of Smart Cities (ISC) de la UPNA. De momento, el ISC no está ubicado en un edificio como tal, sino que es una aglomeración de diferentes grupos de investigación de varios departamentos de la universidad con fines comunes. En esta web veréis las líneas principales de investigación. No hay una línea específica de ingeniería biomédica, cosa que veo discutible, pero sí que podría colocarse de manera transversal en cualquiera de las 4 existentes. La idea es recabar proyectos de investigación punteros donde puedan darse tareas multidisciplinares, así como hacer de interfase entre la universidad y sus estudiantes/egresados con las empresas, a fin de encontrar proyectos comunes que puedan realizarse en la propia UPNA o en colaboración con ella. Lo mismo persigue el segundo instituto, en este caso, de materiales avanzados (INAMAT). Tenéis un reportaje de ambos institutos en este enlace de ETB.

Logo del ISC.

Pues nada, eso es todo, por el momento. En poco más de 2 semanas dará comienzo el curso 2015 – 2016. Como cada año, con buenas perspectivas. Pero este curso, si cabe, con mejores aún. Investigaciones muy interesantes, en juego el futuro laboral y resoluciones varias que afectarán, sin duda, al futuro laboral. Entre ellas, se van a resolver varios premios a los que hemos optado con motivo de la finalización de la tesis. Y gracias a que el tribunal de la defensa de tesis tuvo a bien concedernos el Sobresaliente Cum Laude, hemos podido presentar esta tesis a todas las candidaturas posibles. Lo que ocurra aparecerá por aquí, por supuesto.

Como siempre, gracias por vuestros minutos y nos seguimos leyendo!! ;)