jueves, 3 de julio de 2014

Primera experiencia ingeniando la medicina

Fue allá por diciembre de 2013 (ni que hubiera pasado un lustro) cuando me propusieron comenzar con una colaboración que hace poco ha terminado, y felizmente, por cierto. Se trataba de dar un cierto toque tecnológico a un trabajo de final de grado relacionado con la telemedicina. Aparentemente sin mucho más que decir. Bueno, pues en este caso sí que hay que decir algo, y es que la idea venía desde la parte clínica.

En concreto, la idea consistía en diseñar un sistema de telemonitorización de pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica o EPOC, para luego intentar evaluar, desde el punto de vista médico, la viabilidad del sistema. Todo con vistas a su posible implantación en el Servicio Navarro de Salud en el área de atención primaria, que es donde deberían de tratarse todas aquellas afecciones crónicas (por supuesto con las alertas de urgencias preparadas).

Por hacernos a la idea, ¿qué demonios es eso de la EPOC? Como su propio nombre dice, se trata de una obstrucción de las vías aéreas, que generalmente es progresiva e irreversible. Esto quiere decir que, a medida que la cosa avanza, la capacidad de rellenar los pulmones de aire va disminuyendo lentamente, hasta llegar un momento en el que, de no tratarlo adecuadamente, el paciente muere. Básicamente, lo que se produce es una inflamación de los alvéolos que trae consigo una disminución en la cantidad de aire que entra en el pulmón. Por ello, se produce una progresiva degeneración de la zona que no está siendo correctamente ventilada. Si la cantidad de pulmón afectada por esta inflamación es suficientemente alta, comienzan una serie de reacciones en cadena que pueden tener un final letal: aumento de las respiraciones para suplir la falta de oxígeno, no llega suficiente oxígeno a las células, no sale todo el CO2 que debería de salir... Sencillamente, el paciente muere por una mala ventilación pulmonar, y el proceso se acelera debido a posibles infecciones derivadas de la inflamación y a la no correcta eliminación de los residuos generados por el cuerpo.



Como población de riesgo y siempre que hablamos de los pulmones, está claro que la probabilidad de desarrollar EPOC es mayor en personas fumadoras y expuestas al humo del tabaco, principalmente. El deterioro progresivo de los tejidos pulmonares con el consumo de tabaco, esto es, la deposición de nicotina, entre otras sustancias, en los alvéolos, hace que cada vez haya menor superficie de captación de oxígeno con el paso del tiempo. De ahí que, bien por exceso de tóxicos, o bien ante cualquier resfriado (deposición de mucosa excesiva) o aire ligeramente contaminado, se produzca una reacción inflamatoria en el pulmón que dé lugar a los síntomas que comentamos. Ya de por sí, los fumadores están más expuestos a contraer enfermedades de origen respiratorio. Qué no pasará si encima tienen EPOC.

Sin embargo, parece ser que esta enfermedad, además de ser prevenible (básicamente, no fuméis), se puede controlar su efecto. Los afectados suelen medirse periódicamente la tensión, la saturación de oxígeno (medidas con un pulsioxímetro), el nivel de actividad física (con un podómetro) y el patrón de respiración (uso de respiradores mecánicos en caso de necesidad). Teniendo un adecuado control médico desde, por ejemplo, el centro de atención primaria más cercano, es posible que la calidad de vida de los pacientes afectados mejore o, al menos, se estabilice.

A continuación, un video explicativo sobre la EPOC, para entender exactamente lo que ocurre:


Precisamente porque todo el proceso es bastante sistemático y periódico, tanto el estudiante como el tutor del trabajo creyeron necesario realizar una automatización del procedimiento, con vistas a reducir las listas de espera de los centros de atención primaria, con lo que me sugirieron dar unas pinceladas técnicas al trabajo, mediante el diseño, a grandes rasgos, del sistema de telemonitorización que soportaría el servicio. Afortunadamente, además, no tuve que programar nada, cosa que personalmente no es que sea mi pasión, así que estuve de acuerdo en ello y además, a mí me servía como actualización sobre mis conocimientos sobre la telemonitorización.

Ni qué decir tiene que, aprovechando totalmente las facilidades de los teléfonos inteligentes, se puede construir un sistema de este tipo sin necesidad de romperse mucho la cabeza. Pues así lo diseñamos. Básicamente, el sistema consiste en una serie de sensores (los mencionados anteriormente) que conectan con el teléfono bien por cables USB o bien inalámbricamente y que envían sus datos en una aplicación diseñada a tal efecto. La aplicación, además, realiza al paciente una serie de preguntas que no tiene más que responder con un monosílabo o simplemente clicando la opción más adecuada. Y todo esto se almacena y envía a un servidor 365 días al año / 24 horas al día, donde se evalúa todo en base a una base de datos predeterminada. Dependiendo, además, de lo que esa base de datos concluya, existen una serie de alarmas que conectan con los médicos o enfermeros dedicados a esta labor, a través de las cuales se pueden ordenar la repetición de las pruebas pertinentes, la correspondiente llamada de urgencia en caso necesario y, en definitiva, la gestión de toda la problemática más o menos solucionable en este tipo de afecciones. Obviamente, las urgencias se gestionarán de otra manera.

Tras ello llega la evaluación del sistema. Para ello se toman parámetros informáticos, propios de la comunicación bidireccional, costes, gastos por paciente, conexiones, encuestas de calidad del sistema y de viabilidad para el programa piloto, etc, etc. Algo bastante completo, en la medida de lo posible, para que el resultado acerca del sistema sea lo más ajustado a lo que los pacientes y el sistema están pidiendo.

El trabajo teórico se completó con una encuesta realizada en un caso real conocido para el estudiante. El paciente resultó ser bastante participativo y la experiencia de autogestionarse su salud en colaboración con el hospital que lo llevaba fue bastante positiva, lo que da una ligera idea de la posible buena aceptación de este tipo de sistemas en la sociedad.

Tal y como comento, el trabajo y la defensa fueron bien calificados, sobre todo teniendo en cuenta el esfuerzo que supone que una persona con una carrera fundamentalmente clínica se acerque a comprender el punto de vista tecnológico que llevan este tipo de sistemas.

Acepté el reto con el fin de ver hasta qué punto esta necesidad de hablar entre clínicos e ingenieros podría dar lugar a un entendimiento entre las dos partes. Afortunadamente, he podido comprobar que las nuevas generaciones de personal clínico están sobradamente preparadas para usar las nuevas tecnologías en la medicina y que no cuesta tanto asumir los conceptos tecnológicos básicos para usarlas. Además, los médicos más avezados, que muestran verdadero interés por avanzar en el mundo de la medicina suponen un auténtico puente entre lo que se usaba antes y lo que se puede usar actualmente. Y además pueden ponernos en contacto a los que venimos “frescos” de un lado y de otro, para poder juntos mejorar la calidad en los servicios de salud que atienden a las personas. Estoy muy contento con la experiencia vivida, aunque haya sido en la distancia y cada vez me confirmo más en mis palabras: “ingeniar médicos, a la vez que medicamos ingenieros”.

Finalmente, no quisiera finalizar esta entrada sin agradecer su trabajo y su confianza a Tomás Belzunegui Otano y a Alain Ledesma Blanco, médico y (ahora sí) enfermero, respectivamente, del proyecto que hemos llevado a cabo juntos durante este tiempo. Ha sido un placer trabajar con vosotros y echaros una mano en aquello que haya sido posible. Espero, sinceramente, que algo similar a lo que hemos diseñado aquí sea realidad en un futuro. Ya no solo para la EPOC, sino para todas aquellas afecciones que puedan gestionarse de esta misma manera.

NOTA: Actualmente, este trabajo está en proceso de publicación en el repositorio digital de proyectos de final de grado de la UPNA. En cuanto esté al tanto de su publicación (será de dominio público), lo enlazaré en esta misma entrada para que podáis acceder los interesados.