viernes, 23 de mayo de 2014

Cuando la sanidad es política

Posiblemente esta entrada no llegue a manos de quienes tiene que llegar y, aunque llegue, no se hará nada al respecto. Pero bueno, por lo menos queda públicamente expuesto y allá cada uno con su conciencia. Resumiéndolo en pocas palabras: Nueva cagada del gobierno en la apuesta por la sanidad, si es que realmente se apuesta por una sanidad para todos.

Hoy despierto en Los Ángeles y revisando las redes sociales me encuentro con la noticia de que la actual ministra de sanidad del Gobierno de España, o sea, la que tiene que velar por la gestión de la salud de TODOS los españoles, se ha reunido en Pamplona con sus partidarios para animarlos de cara a las elecciones europeas. De paso, se ha dado un baño de multitudes con esos mismos partidarios pero en el mundo médico, o sea, en la Clínica Universidad de Navarra. Y con la misma, pa’ Madrid.

Vamos a ver si nos aclaramos de una vez.

Señora ministra de sanidad del Gobierno de España, o sea, de TODOS los españoles. Me parece muy bien que usted venga a Navarra a corroborar lo buenos que somos en sanidad. Que lo somos, por cierto, aunque no nos podemos dormir. Me parece muy bien que visite centros de prestigio con años de dedicación a la investigación en medicina, como son el CIMA o la Clínica Universidad de Navarra (CUN). Nadie está negando su importante aportación a la sanidad y que sean una institución en determinados campos de la investigación biomédica (no en todos). Y me parece bien que, a la vista del plan que ha llevado en la jornada de hoy, el objetivo principal de su visita haya sido recabar fondos o asegurarse de que los votos asegurados que iba a recibir su partido en las próximas elecciones europeas estarán a buen recaudo o no se le van a escapar.

         Lo que ya no me parece tan bien, es que no dirija sus pasos a, como mucho, 200-300 metros al noroeste del ente privado de la sanidad navarra para dirigirse al ente público, donde se supone que usted es su máxima representante y responsable como ministra de la sanidad de TODOS los españoles. Porque es ahí donde se supone que usted debería de dar la cara y estar a pie de cañón.


         Es ahí donde debería de responder a cuestiones tan importantes de la sanidad en nuestro país, y más concretamente en Navarra, como el estado de las listas de espera, la necesidad de una investigación médica más respaldada desde el Estado, de las consecuencias de los recortes en sanidad o del copago y, ¿por qué no? también de las bonanzas que los planes de screening de población en cáncer de mama y de cólon, que en el sector PÚBLICO de la sanidad navarra está dando tan buenos resultados. Incluso, si me apura, aunque en última estancia esto debería de responderlo la actual consejera de salud, también usted debería de responder a preguntas sobre el estado de conservación o de construcción de los hospitales españoles y si considera que hay que centrarlos más en el diseño y en lo bonito o en la practicidad y funcionalidad. La noticia también salió hace poco.

De haber realizado el gesto de dirigirse al Materno-Infantil o al Hospital de Navarra, quizás hubiera podido recibir alguna recriminación, en vez de agasajos, como posiblemente haya recibido en la CUN. Pero es que usted debería de velar por que esas recriminaciones no se dieran en el sector público. Y debería de velar, también, porque TODOS los españoles, navarros incluídos, estuviéramos contentos por trabajar o ser atendidos en el sistema público de salud.

Y es que creo que tengo que recordarle, como supongo que habrán hecho un montón más de personas, que la realidad del sector sanitario público en nuestro país o incluso en Navarra no es la de la CUN. La CUN tiene su propia financiación, como entidad privada que es y ellos hacen y deshacen sobre incluso el tipo de pacientes que quieren tener. E insisto, su labor es muy buena. Tengo gente conocida que conjuga todas las formas verbales de “trabajar” en la CUN, y son muy buenas personas y trabajadoras. Pero la cuestión es que usted debe de dirigirse a TODOS los españoles, no sólo a unos pocos. Porque estoy seguro de que incluso entre aquellos que les votan, la mayoría no pueden costearse una sanidad privada y se quedan en la de todos (incluídos también, por cierto, los que pagan la privada).

Pero es que, se da otra particularidad en Navarra, y es que los navarros tenemos que ver cómo una parte importante del dinero destinado a la sanidad navarra se va a la CUN en forma de extra-subvención directa desde el Gobierno de Navarra. Cosa que, hablando en su idioma, el cristiano, “clama al cielo”. Ese dinero, que es de todos, se podría invertir, por ejemplo, en los hospitales públicos o incluso en equipar parte de los laboratorios del supuesto instituto de investigación público que se pretendía abrir hace bastante y que a día de hoy va mucho más lento de lo esperado.

Por tanto, señora ministra y asesores, nuevo tropiezo en su intento de dar imagen de normalidad y de buen estado de la sociedad. Puede ir usted donde mejor le parezca o mejor le traten. Pero si está tratando de hacer las veces de representante público, por favor, en posteriores ocasiones piensen en la imagen que están dando y para qué se les ha asignado el cargo que están ocupando.

 


Y es que hay veces que se les ve el plumero demasiado. Ver que también la sanidad se convierte en un instrumento de la política y el partidismo, como dirían por aquí en América: “It sucks”.



martes, 20 de mayo de 2014

Nuevo reto en "Investigación y Ciencia"

     En un afán de apostar claramente por la divulgación en español y en mi propio país, me he embarcado en un nuevo proyecto. Se llama casi como este blog, "Ingeniería saludable", y básicamente va a tratar de lo mismo, si bien me centraré más en la parte tecnológica. Por eso no tenía mucho sentido cambiar demasiado el título. Aunque es verdad que he hecho un juego de palabras un poco más "llamativo", por así decirlo, por si la gente lo encuentra más atractivo de primeras.

     Ingeniería saludable se ubica dentro de SciLogs, la sección de blogs de la revista española "Investigación y Ciencia" que, a su vez, es la rama española de la revista "Scientific American". Se trata de una revista de divulgación científica genérica y, como tal, habrá que adaptarse a las exigencias del guión.

     Espero poder hacer una buena labor aquí. Piden un poquillo más de nivel técnico, eso es verdad, pero yo creo que se podrá seguir igualmente. Tampoco vamos a ponernos en plan científico total, porque para eso ya están las publicaciones puramente científicas. Con suerte, conseguiré extender un poco más allá, si cabe la idea de la fusión de ambas disciplinas, medicina e ingeniería, para conseguir el objetivo común de mejorar la gestión de la salud de las personas.

     Por cierto... El primer post, de presentación, aquí. Os sonará de mi currografía en este blog... Mi trayectoria no ha variado, así que profesionalmente viene a ser lo mismo.


     Cruzo dedos en esta nueva andadura. Y gracias por el tuit, por cierto!! :D

jueves, 15 de mayo de 2014

La medicina en la Edad del Oro

Qué mejor manera de celebrar un número tan importante para mí este año como el 30, que dedicándole la trigésima entrada del blog al elemento más preciado de la tabla periódica: el oro.


Definamos el oro. El oro es ese metal con el que mucha gente ha querido ostentar poder, agasajar a las más bellas doncellas, esclavizar a miles de personas por poseerlo, gestionar los negocios más turbios de nuestras civilizaciones, luchar por el último gramo de fuerza que haya en el cuerpo para conseguir la gloria deportiva... El oro es símbolo de alto estatus o de derroche de dinero, de dominación y/o supremacía en algún sentido. Las grandes capitales de los países desarrollados adornan muchos de sus monumentos con oro, dando a entender que en algún momento la civilización que se desarrolló en la zona fue próspera y que sigue tratando de serlo. 
 
El oro es el elemento 79 de la tabla periódica. Un metal de transición, pero por el que la humanidad ha mostrado su peor cara cada vez que se ponía en frente... Igual que los de su misma columna...

Por el oro la gente ha sido capaz de matar. Y si no, recordemos la llamada “fiebre del oro”, donde los campesinos norteamericanos y exiliados de los frentes de guerra dedicaban jornadas completas al filtrado de la tierra que horadaban sin parar para poder conseguir algo que les volviera ricos de por vida. Y si hacía falta matar al de al lado para conseguirlo, se hacía. Los corsarios, los piratas del renacimiento…  Cuánta sangre se habrá derramado y cuántos tesoros y barcos existirán hoy en día bajo las aguas de los océanos, simplemente por querer obtener tan codiciado metal… Y sin embargo, paradójicamente, ya en esas épocas el oro ayudaba a alargar la vida de las personas. Y es que el oro, en su justa medida, puede ser terapéutico. Veamos ejemplos de ello.


No sería el primer caso en el que alguno de nuestros mayores (o no tan mayores) llevan coronas de oro en sus prótesis dentales, si bien la cantidad de oro es la suficiente como para dar biocompatibilidad y, generalmente, las zonas exteriores de contacto de la corona. A menos que se lo pueda permitir, nadie lleva prótesis completas de oro (quizás los piratas de antaño sí). Y la razón no es que a la persona en cuestión le apetezca gastarse un pastizal en ponerse oro en la boca para mostrarlo cada dos por tres en señal de orgullo (que todo podría ser). 



El oro es uno de los elementos más estables. Eso quiere decir que no reacciona con nada y se mantiene totalmente neutral en presencia de sustancias biológicas o de, incluso, colonias de bacterias micrométricas, como es el caso de la mucosa bucal. Vamos, que, o se elimina sólo o aunque esté dentro, no pasa nada. Por ello, esa corona no se va a ver afectada por infecciones internas o externas, porque nada va a destruirla, a no ser que se dé un buen golpe o, por supuesto, el paso del tiempo la vaya desgastando. Debido al incremento de su precio en el mercado, ahora cada vez se buscan materiales más baratos o, al menos, mejor manejables, estéticos y disponibles para diseñar las dentaduras, como el polietileno y/o el titanio. Pero durante una buena época, la gente llevaba oro en la boca como una cosa más.

Exactamente por la misma razón, todos aquellos que llevan joyas de oro nunca se quejan de alergias. El oro no reacciona con nada biológico y por tanto no genera radicales libres ni se asocia a ellos para que puedan desencadenar una respuesta alérgica del cuerpo, al igual que la plata.



No es que sea yo muy fan de los cosméticos, pero sí que es verdad que, debido a sus características metálicas, refleja la luz visible, con lo que se usa para dar mayor luminosidad a las caras de las candidatas/os a ser miss o míster cara brillante y bonita.



Peeeeeero he aquí el quiz de la cuestión. Si estoy tocando el oro, en esta ocasión es por algo. Y ese algo es que, además de la biocompatibilidad deducida de todo lo anterior, el oro también se está comenzando a usar en aplicaciones que tienen que ver con el diagnóstico y terapia posterior para los pacientes.

Curva de decaimiento de la radiación
del 198 Au. Se estima que cuando la
radiación cae a la mitad de intensidad,
el radiofármaco pierde la mayor parte
 de su efectividad (casi 3 días)


El primero de los casos lo encontramos en uno de los gemelos del oro: el 198Au. Sí. Pese a ser un elemento estable (196Au), también podemos añadirle más o menos neutrones y convertirlo en un radioisótopo. Vamos, que se usa para radioterapia en tratamientos contra el cáncer y, más concretamente, para el de próstata. Generalmente, las sustancias que nos introducen cuando nos someten a un tratamiento de radioterapia tienen un tiempo de vida durante el cual continúan radiando energía nuclear para ejercer su efecto en los tejidos dañados. Bueno, pues para tratamientos continuados se suele usar el 198Au, ya que su tiempo de vida es de casi 3 días. De esta manera, es algo que entra y sale del cuerpo sin asimilarse, a la vez que ejerce su efecto.




Además, sin necesidad de radiar, lo que se está tratando de hacer últimamente es introducir dosis infinitesimales de fármacos en partículas de oro de tamaño nanométrico, con el fin de liberarlos en las zonas donde se detecte la presencia de células tumorales. Se trata de una técnica aún en fase de investigación pero muy prometedora, que se denomina “drug delivery” (o sea, liberación de fármacos). Gracias a un tratamiento de la superficie de las nanopartículas de oro, éstas quedarían adheridas a las células malignas y podrían liberar en ellas los fármacos habituales para eliminarlas, dejando el resto de células saludables intactas. Además, como buen metal, el oro conduce muy bien el calor y la electricidad, con lo que también se estaría pensando en focalizar energía (básicamente, luz) sobre las nanopartículas de oro para calentarlas y eliminar por temperatura las células malignas, una vez adheridas a estas.


Finalmente, la guinda del pastel la pone una de las aplicaciones en las que está basada mi tesis doctoral: los biosensores. Generalmente, estas aplicaciones se realizan sobre soportes basados en vidrio (sílice) y jugando con la luz para obtener los resultados deseados.

Depositando oro sobre el vidrio, se genera un fenómeno denominado “plasmón de resonancia superficial” o SPR (en inglés), que podemos medir para obtener nuestra aplicación biosensora. Para ello, sólo hay que “pegar” anticuerpos sobre el oro, diseñados contra una determinada enfermedad o marcador de la misma (llamado antígeno), de manera que podemos detectar la presencia de esa enfermedad en, si todo va bien, suero sanguíneo. Hay algunos trabajos sobre ello y ha habido algún intento de comercializarlo, como el de General Electric con el sistema “Biacore”, aunque aún dista bastante de convertirse en una realidad.

Tecnología propuesta por el sistema Biacore de GE.

En definitiva, que el oro ya no sólo es capaz de generar tragedias para conseguirlo, sino que, desde el punto de vista “ingeniero-biomediquil”, puede aplicarse para mejorar la calidad de vida de los pacientes, siempre y cuando estas terapias posean la fiabilidad que requieran los protocolos médicos más estrictos. Con un poco de suerte, comenzará una nueva Edad del Oro, donde el objetivo principal será salvar vidas ;)