lunes, 30 de diciembre de 2013

Inocentada 2013: abortando derechos

Son muchos los testimonios existentes desde que el pasado día 20 de diciembre se aprobó la requeterenovada (como todo en este país) ley del aborto. La mayoría coinciden en el cabreo generalizado por la injusticia que supone el texto. Y es que parece que este año la “inocentada” llegó con adelanto para las familias…

No soy un entendido en el tema y considero que hay expertos que podrán explicar de qué va la cosa mejor que yo. Pero yo me guío por sensaciones, por las conversaciones que mantengo y por el sentir general, que en ciertos temas como este, suele ser la opinión más acertada. Los argumentos que voy a esgrimir a continuación están relacionados con el verbo VIVIR. Esa palabra que, como humanos, valoramos muchísimo. Está visto que unos más que otros, pero en general todos queremos vivir. Mal lo tenemos que pasar en esta vida como para que pensemos en dejar de vivir.

VIVIR. En el más amplio sentido de la palabra. Los seres humanos descendemos de animales. Sin embargo, no somos animales que únicamente nacen, crecen, se reproducen y mueren, como decía el anuncio de Polil®. VIVIR es más que el hecho de fecundar un óvulo con un espermatozoide. Es experimentar, imaginar, desarrollar la inteligencia, aprender, sentir, poder tomar decisiones, aunque sean equivocadas… Desarrollarse como personas.

VIVIR es poder levantarte por la mañana sin ayuda mecánica y lavarte tú mismo la cara notando cómo el agua, que notas congelada (sobre todo ahora en invierno), te despierta de golpe. Preparar tu mochila o material de trabajo, vestirte por tí mismo y salir a currar. Desempeñar tus tareas porque vales para lo que tu genética te ha dado facultades y no para lo que tus limitaciones te permiten hacer. Volver a casa para prepararte la comida y retornar al trabajo. Acabar tu jornada y echar unas risas con la gente que sueles relacionarte. Volver a casa, encontrarte con esa persona que te hace vibrar y dejarte llevar por el cariño para acabar, medio groguis y sudorosos, abrazados en un sueño hasta el día siguiente. En definitiva, un cúmulo de sensaciones, de vivencias y experiencias diarias, que únicamente podemos VIVIR si estamos en plenas facultades como seres humanos y nuestro entorno es adecuado para que eso ocurra.

El ser humano tiene derecho a VIVIR. Pero insisto: no a vivir una vida animal, puramente instintiva, basada en reacciones espontáneas con el medio que le rodea. Tampoco a vivir en un contexto socioeconómico desfavorable. Eso no. Nadie queremos eso. Ni para nosotros ni para nuestros hijos. Y el que diga lo contrario o que está dispuesto a asumirlo, miente o tiene alguna movida mental de psicólogo, porque nadie en su sano juicio está preparado para pasarlo mal ni para que sus descendientes lo pasen mal. El ser humano tiene derecho a realizarse física y mentalmente. Pero para ello tiene que estar en plenas facultades.

A todo esto, mientras dejamos nacer o no a los fetos, nos olvidamos de las personas que van a educarlos durante sus primeros años. Tanto que se ondea la bandera de la familia y por otro lado las ayudas para formar familias son insignificantes; la ropa de los críos es, en proporción, más cara que la de los adultos; los gastos de escolarización son incontables, etc. En un contexto así, a ver quién es el guapo que se atreve a procrear sin tener claro si está en una situación favorable para costeárselo. Como para que vengan ahora unos iluminados a decir que, si aún usando protección, el test de embarazo sale positivo, te aguantas y lo tienes. En el futuro, si la cosa sale mal, vivirás debajo de un puente para poder educar a tus hijos o los tendrás que dar en adopción porque no podrás costear su educación o, aunque puedas hacerlo, estarás amargado porque tienen problemas que no les permiten valerse por sí mismos. Pero eso da igual. En su día la cagaste. Y eso, por inocente y porque la ley lo manda, te lo comes con patatas. Lo siento, pero no estoy de acuerdo con esto y me parece muy injusto que se piense en legislar de esta manera.

Y hablando de injusticias, las que se están cometiendo de una tacada con las que realmente tienen los hijos, que son nuestras mujeres. Según la nueva ley, por cierto, más restrictiva que la existente en 1985, los únicos supuestos en los que se podrá abortar a partir de ahora son en caso de violación y de riesgo de salud o problemas psíquicos de la madre, adecuadamente demostrados mediante un informe médico que relacione anomalías fetales con problemas psíquicos de la madre. Vamos, que se ponen más trabas que nunca. Quedan derogados, por tanto, los supuestos de malformación fetal y por causas económicas o sociales, previstos en la ley de 2010.

Es curioso que, por ejemplo, una madre que tenga sus facultades mentales mermadas tenga derecho a abortar a pesar de que su hijo venga bien y que, sin embargo, aunque esté en sus cabales, se la someta a hacerse a la idea de que su hijo viene con un problema aún sabiendo que podría evitárselo desde el primer trimestre del embarazo. En el primer caso parece lógico, porque la madre puede no estar mentalmente preparada. En el segundo, la madre puede acabar loca de desesperación, sabiendo, desde los primeros compases del embarazo, que va a dar a luz un hijo que no va a poder VIVIR al 100% como el resto de personas. Esto tiene que ser muy duro para la madre, ya que pueden aparecer sentimientos de culpa (aunque no la tenga), desasosiego y males peores, fruto de pensar que su descendencia no va a poder disfrutar de la vida plenamente.

En general, pienso que a cualquier mujer que preguntemos nos dirá que quiere ser madre algún día. Pero no de cualquier manera ni a cualquier precio. ¿Acaso no se ve que es una decisión totalmente personal y que puede precisar, en todo caso, del apoyo de la pareja y de la familia? Toda mujer tiene derecho a decidir si está en un buen momento físico, personal, profesional y familiar para ser madre. Y la sociedad tiene que asegurar y proteger los derechos de las futuras madres, porque toda mujer está en riesgo de dar a luz a un hijo con problemas, bien de la propia madre, del hijo o bien porque no va a nacer en el mejor contexto posible. Bastantes problemas hay en esta vida, como para encima afrontarlos en desventaja respecto al resto. Por ello, mientras la madre no corra peligro, pienso que tendría que dejarse a la propia madre en compañía de la familia, decidir si quiere tener el bebé o no. Y creo que de esta manera no se anula ningún derecho. Más bien se vela por que el bebé nazca con un mínimo de garantías para VIVIR, cosa en la que creo que todos estamos de acuerdo.

En este sentido, pienso que es deber del Estado asegurar el nacimiento de personas sanas. Por eso creo que es muy cruel por parte de nuestros gobernantes obligar a las mujeres a tener descendencia si se sabe de antemano que sus hijos vienen con alguna limitación o si se sabe que las parejas y las familias no van a poder asegurar un buen desarrollo personal y físico por falta de recursos.

A día de hoy, un cierto porcentaje de la sociedad ha nacido con malformaciones o con enfermedades que no les permiten VIVIR como los demás tenemos suerte de hacerlo. Respeto que, en su día, bien porque la medicina no estaba avanzada o porque sus familiares así lo decidieron, nacieran de todas formas, a pesar de haber diagnosticado a tiempo los problemas que podrían tener. Es obvio que la sociedad tiene que estar preparada para ello y que debe poner a disposición de estas personas todos los mecanismos para que su vida sea lo más correcta posible. Pero ésta no es la situación normal. Sería normal si un porcentaje considerable de la población tuviera trisomías en su cromosoma 21, parálisis cerebrales, espinas bífidas, u órganos redundantes, entre otras casuísticas, y su vida fuera igual que la del resto. Obviamente, esto no es así, con lo que es lógico y respetable que haya gente que pensemos que nuestros hijos deben nacer con plenas facultades. Esto ya no se trata de aceptar el “destino” de la naturaleza o el de Dios. Se trata de conseguir que nuestros hijos VIVAN como cualquiera de nosotros.

Por tanto, en vez de cerrar con cremallera las bocas de las futuras madres y someter a las familias a esta afrenta en pleno siglo XXI, MEDIDAS:

1.  Asegurar el desarrollo personal de aquellas personas que a día de hoy viven circunstancias que les imposibilitan una vida normal.
  
2.  Fomento y control de calidad de los métodos anti-conceptivos.


3.  Como siempre, EDUCACIÓN e información a la población, para que sea consciente de los riesgos que se corren haciendo las cosas a lo loco.

4.  En España, la mayoría de edad se cumple a los 18 años. Por tanto, es a partir de entonces cuando las mujeres pueden tener control sobre este tema. Sin embargo, tampoco creo que se pueda obligar a una menor a tener hijos. Si demuestra tener una cierta madurez y la familia está de acuerdo, vale. Pero no es lo normal a esas edades, así que yo trataría de evitar problemas a esa niña…

5.  Protección legal y apoyo psicológico en todo momento, tanto a la madre como a la familia. Es un trauma mental para la madre, sobre todo, ver cómo se desvanece una ilusión. Pero bajo mi punto de vista es peor dar a luz y arrastrar una situación familiar dura durante el resto de su vida.

6.   Seguimiento exhaustivo de los embarazos, para detectar anomalías a tiempo.

7.  Una vez detectadas, ver si tienen solución o si hay que barajar la opción de abortar, dependiendo del estado físico y mental de la madre.

8.   ¿Quién permanece ante una situación de riesgo para ambos? ¿La madre o el feto? Pues aquí tampoco tengo claro que tenga que ser el Estado el que se meta en la decisión, porque el padre tiene también su opinión y la familia de la madre mirará por su hija, vamos, digo yo. Yo personalmente preferiría quedarme con mi pareja, ya que es a ella a la que seguro que quiero tener a mi lado en mi vida. Los críos serán siempre un plus para la relación. Pero bueno, respeto la decisión de cada uno.

9.   Cobertura estatal del aborto. Está claro que va a ser la última de las opciones, pero, a diferencia de la cirugía estética fundamentada en el narcisismo frente al espejo, el futuro del país depende del número de habitantes que tenga habilitados para trabajar y no de lo guapos que sean.

10. En general, cuantos supuestos sean necesarios para garantizar el bienestar de la madre durante el embarazo y que los bebés nazcan en las mejores condiciones posibles para VIVIR. Doy prioridad a la madre siempre, sí. Me da igual lo que diga el Tribunal Constitucional. ¿El derecho a la vida es primordial? Correcto. ¿El feto tiene derecho a vivir? Correcto, siempre que venga en plenitud de facultades. Pero eso no es razón para quitarle ese derecho a la madre.

11. Plantear también la opción de la adopción. Los críos no tendrán la mezcla de sangre deseada, pero siempre será mejor adaptarse a tener hijos con capacidad de enfrentarse a la vida, que adaptarse a hijos que no van a poder disfrutar.

Dicho esto, vuelvo a insistir en la palabra respeto. Respeto total hacia las mentalidades diferentes a las mías y pido disculpas a aquellos a los que haya podido ofender, ya que no es esa mi intención. Pero pido respeto también hacia aquellos que creemos que las familias y, sobre todo, las futuras madres, son libres de decidir si dan a luz a hijos potencialmente enfermos o no, o si están preparadas física y económicamente para costeárselo.

Finalmente, reflexiones. La opinión de un ex - neurocirujano español del más alto nivel (Javier Esparza) y dos artículos de opinión de una periodista joven en el blog “Suspenso en religión” (1 y 2). Un poco visceral, para mi gusto, pero da en el clavo en muchas cosas, desde mi punto de vista.

Y puesto que son las mujeres las que, al fin y al cabo, tienen hijos a día de hoy, me permito colgar este vídeo que me ha llegado desde Castilla y León. Podremos o no estar de acuerdo con las caras que en él aparecen, pero la causa que defiende el anuncio es justa y creo que merece la pena verlo. Porque toda mujer está implicada en esta afrenta a sus futuros derechos maternos.





domingo, 22 de diciembre de 2013

Fibra óptica contra la gripe

"El mismo cable que llevará internet a tu casa a toda pastilla en el futuro, también podría ayudarte a gestionar mejor tu salud.


Arráncate un pelo de la cabeza. Esa pinta, pero en vidrio, es la de una fibra óptica. La luz se propaga en ella casi tan bien como en el vacío. Podemos aprovechar esa luz para mandar mucha información a mucha velocidad a lo largo de muchos kilómetros. No en vano, Badalona ha acordado con Jazztel que van a ser los primeros en España en “tuitear” desde sus casas, gracias a la velocidad de estas nuevas redes de fibra óptica. Para repartirlas por toda España… Harán falta 20 años más.

En ese tiempo, semejante maravilla tecnológica también podría ayudarte a prevenir enfermedades. ¿Te imaginas usándola para saber si padecerás la gripe este fin de semana? Si la pillas a tiempo, podrías estar curado/a en pocas horas… ¡Y salir!

Como miembro del Laboratorio de Sensores del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la UPNA, yo puedo ofrecerte la solución. Hace casi 3 años asistí a unas charlas donde nos dijeron que el gobierno iba a “INVERTIR EN I+D” (jejeje, muy graciosos) en aquellas tecnologías que contribuyeran a “prevenir o paliar los síntomas de las enfermedades”. Así que llevo casi 3 años intentando obtener un biosensor de fibra óptica para ayudar en esta labor. Y lo que me queda…

No te asustes de la palabra “biosensor”. Básicamente, se trata de un detector que usa receptores biológicos como, por ejemplo, anticuerpos, para saber si tienes una enfermedad. Cuando sufres una gripe es porque tienes muchos virus infectándote. Pero tu organismo, que es muy listo, genera anticuerpos específicos para detectar esos virus y luego poder exterminarlos.

Mi investigación consiste en pegar esos anticuerpos sobre un trozo de fibra óptica, introducir luz en ella y medir el cambio de color existente entre no poner virus y ponerlos. Conforme los anticuerpos van captando virus, la luz propagada por la fibra va cambiando de color.

Así que, si todo me sale bien, cuando en el futuro compres mi biosensor podrás planificar tus juergas en base al color que veas en él cuando te hagas la prueba en una gota de sangre. Si el color es azul, deducirás que tienes el virus pero que aún podrías salir de juerga por esa noche. Por el contrario, tú mismo/a comprobarás que cuando sea rojo, estarás en la cama bajo una buena dosis de Termalgines®.

Y gracias a la aplicación “Fiberflu” ¡¡también lo podrás “tuitear”!! ;)"


P.D.1: ¡¡No, no se me ha ido por completo la olla!! Se trata de un texto que escribí recientemente para completar un curso de divulgación científica en la UPNA. En él se nos pedía que sintetizáramos lo que estábamos investigando en 400 palabras y aplicando técnicas de divulgación. Eso he intentado transmitir y, además, como creo que ha quedado mínimamente gracioso y explicativo, lo cuelgo por aquí. Espero que os guste y que me haya hecho comprender bien. Cruzo dedos... Ya me contaréis :)

P.D.2: Puesto que, a pesar de estar muy sintetizado, el texto viene a contar lo que estoy haciendo, lo cuelgo también en la pestaña "Mi investigación". Junto con el vídeo que estaba ya anteriormente, espero poder reflejar con imágenes el funcionamiento del sistema que estoy tratando de diseñar.


martes, 17 de diciembre de 2013

Investigación en ingeniería biomédica YA

Recientemente, la Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha llamado a todos los grupos de investigación para formar lo que se pretenden llamar Institutos de Investigación.

Citando textualmente, “Se trataría de Institutos virtuales,…, pero que deberían tener una definición clara en cuanto a su denominación, orientación temática, composición, dirección, estrategia a medio largo plazo, y un apoyo específico en términos de gestión y en la medida de lo posible económica.”

Entiendo que esta medida es una estrategia para intentar “fusionar” aquellos grupos de investigación que tienen intereses comunes. Pero que, a la vez, puedan verse reforzados con la acción de otros grupos minoritarios que tengan herramientas útiles para los fines que se pretenden conseguir. Eso sí, sin que los grupos puedan perder autonomía en su campo de investigación.

Desde mi punto de vista, esta propuesta viene como anillo al dedo en el momento en el que estamos. Es previsible que los grupos de investigación hagan lo imposible por que entre más dinero en sus arcas, proponiendo proyectos en común interesantes para los retos investigadores del futuro en nuestra comunidad.

En Navarra tenemos la suerte de ser pioneros en uno de los campos vitales, y nunca mejor dicho, de investigación, como es el de la salud y el cuidado de las personas. Como ejemplo, hay que reconocer totalmente el esfuerzo que las dependencias de la Universidad de Navarra y el Complejo Hospitalario de Navarra están haciendo en intentar estar a la vanguardia de determinadas especialidades médicas. Sin embargo, en Navarra no existen centros de investigación en ingeniería biomédica. Existen empresas con un cierto departamento de i+d que tienen como objetivo el producto farmacéutico y más bien pocas incursiones en el ámbito tecnológico. Hay un cierto mercado, pero no hay una investigación básica que sea capaz de seguir al mercado o de crear posibles nuevos productos tecnológicos que puedan interesar en este sentido. A continuación os paso un informe de la fundación MODERNA, en el que se recoge el estado del arte de la biomedicina en Navarra en 2012.

Por ello, aprovechando esta coyuntura y aprovechando el nicho de mercado que se sabe que podría existir en Navarra, propongo la creación de un instituto de investigación en ingeniería para la salud. O de la manera que lo quieran llamar, pero algo que esté enfocado en encontrar soluciones que sirvan de apoyo para el sector médico en Navarra. Y ya que la iniciativa viene desde la UPNA, estaría bien que fuera un ente público con inversión y dirección mayoritariamente pública y contando con el apoyo de las empresas que tengan a bien subirse al carro. Supongo que alguna querrá apostar por la I+D algún día de estos…

Sin embargo quisiera ir un poco más allá. Tal y como comenté en su día, la ingeniería biomédica es TODO aquello que se pueda hacer, desde el mundo de la ingeniería, para satisfacer las necesidades que pueden surgir en el mundo biomédico. Y en este sentido, en el nuevo instituto se podría contar con la presencia de:

1.   Médicos y personal clínico, para que se sepan las necesidades existentes en su día a día. Primordial, porque si no, no sabemos para qué o quién hacer las cosas.

2.   Físicos, químicos y biólogos. Los principios básicos de la ciencia y la biología, en especial, tienen que continuar innovando en sus disciplinas, para saber el comportamiento de las células y los sistemas biológicos, en un caso, y para estudiar los nuevos fenómenos físico-químicos que puedan dar lugar a mejorar las actuaciones médicas en otro.

Pero además, como es lógico, si se trata de un instituto de investigación en ingeniería biomédica, lo lógico es que entren TODAS las ingenierías que puedan.

3.   Precisamos ingenieros mecánicos y de materiales, porque con ellos se diseñan prótesis y se desarrollan nuevos materiales para su mejor biocompatibilidad.

4.   Necesitamos informáticos para gestionar bases de datos, mejorar la eficiencia de los algoritmos de procesamiento y diseñar los nuevos programas que puedan ser realmente útiles y manejables para los médicos.

5.   Necesitamos telecos que gestionen las redes de hospitales, así como sus comunicaciones y que mejoren la calidad de señales e imágenes médicas.

6.   Y ahora que se miran más los temas de confort y ergonomía, ambientación, etc, necesitamos arquitectos que mejoren los diseños de los hospitales, haciéndolos quizás no tan bonitos, pero sí prácticos y útiles para los pacientes. De manera que estar en un hospital no sea un trauma como hoy en día pueda llegar a ser. Y eso que se ha avanzado bastante en este sentido.

Pero también es necesario contar con la colaboración transversal de todo tipo de ingenierías o formación profesional técnicas, por ejemplo, desde el mundo eléctrico/electrónico, para poder diseñar circuitos que consigan los fines necesarios. También se necesitan de estadísticos, para extraer los datos de interés sobre tendencias, posibles necesidades y sus correspondientes soluciones en base a datos de mercado. Y tampoco hay que olvidarse de los trabajadores sociales y de los ayudantes de las personas con discapacidad. Gracias a ellos y a sus reivindicaciones con los sectores desfavorecidos de la sociedad somos más conscientes de la realidad personal y sanitaria de estos colectivos y es necesario también apostar por ellos y mejorar su calidad de vida.Y aunque no lo hay nombrado, posiblemente haga falta bastante más personal que me dejo ahora mismo en el tintero.


En definitiva, la creación de un instituto/centro de investigación biomédica en Navarra es una gran oportunidad para demostrar el potencial que tenemos en nuestra comunidad para ir de la mano ingenierías, ciencias básicas y medicina. Y afortunadamente también tenemos personas que pueden llevar a cabo la acción de investigar en estos temas y pueden hacerlo, siempre y cuando se crea en ellos y en sus posibilidades. Por tanto, pienso que va siendo hora de mirarnos menos el ombligo y arrimar el hombro, quizás pensando menos en las pérdidas que podamos tener como grupo de investigación atomizado y pensando más en el bien común, que para eso formamos parte todos del ente público.

Veremos las propuestas que van saliendo.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

PISAndo la educación

Ya está aquí, un año más, el informe PISA (Program for International Students Assessment). En español se traduce como Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PEIA) y este acrónimo no se pega tanto en el cerebro humano. Bueno, pues interesa que este nombre esté en las mentes, ya que se trata de uno de los informes “objetivos” de mayor relevancia en el campo de la educación a nivel mundial.

Como su propio nombre dice, este informe trata de evaluar a estudiantes quinceañeros de todos los países en temas cruciales como la comprensión lectora, las matemáticas y las ciencias en cualquiera de sus ramas de conocimiento. Además, trata de relacionar el rendimiento de los estudiantes con las condiciones educativas propias del país. Pero independientemente de los datos, lo importante es que las conclusiones son muy determinantes y se tienen muy en cuenta. Al menos, en los países con cierta vergüenza tienden a modificar la forma en la que dan su educación en base a los resultados que da este informe, con el fin de ir mejorando la calidad de su enseñanza.

Por tanto, está claro que este informe PISA “PISA”, en el sentido de “evaluar”, la calidad de la educación. Pero también “PISA”, es decir, “tira por tierra o aplasta en el suelo”, aquellos sistemas educativos que según sus criterios no lo están haciendo bien. De ahí el doble sentido de el título de esta entrada.

La noticia salió no hace ni 24 horas, y lógicamente lo que se ven son titulares, aunque los análisis son mucho más profundos. En este enlace tenéis todos los análisis restringidos a España en comparación con el resto del globo (http://www.mecd.gob.es/inee/estudios/pisa.html). Las pruebas se hacen cada 3 años (la última fue el año pasado) y se dan a conocer tras un año de evaluaciones y estadísticas, así que este año tocaba saber qué tal estaba la cosa.

Carátula del informe PISA 2012 y países participantes.

En primer lugar, sorprende ver que casi ningún país africano o de religión mayoritariamente musulmana o hinduista participa. Igual ocurre con determinados países centro/suramericanos. ¿A qué se deberá?

Lo que parece caer como un buen tomo de derecho penal en la mesa es que Asia toma la delantera al resto del mundo. En mi opinión, desde siempre los orientales han presumido de rigor y disciplina en todo lo que hacen, y ello conlleva que, con independencia de la distancia entre culturas, a la hora de educar parecen más efectivos que el resto. Pero en mi opinión no es porque ellos tengan un mejor sistema educativo o una mejor situación social que les ayude. A pesar de las buenas cifras, la verdad es que la situación social en determinados países no es precisamente la gloria. Sin embargo, consiguen que aquellos que logran acceder a la educación sean más eficientes. Y esto me lleva a pensar que, en nuestro caso (occidentales), quizás nos relajamos a la hora de exigir calidad en la enseñanza y en los enseñados.

No obstante, tampoco hay que engañarse. En realidad, aunque los primeros puestos son chinos, no se está dando el dato global del país. Me refiero a que habría que realizar el informe en toda China para ver si realmente estos resultados la confirman como verdadera potencia educativa. Me permito decir que probablemente no sea así, al contrario que países como Corea del Sur o Japón, donde está claro que son la vanguardia en conocimiento, tecnologías y demás puntales.

Tras ello están la mayoría de países nórdicos. Como siempre, dentro de los “occidentales”: Noruega, Suecia, Finlandia, Suiza, Holanda, Canadá… Países que son prósperos en prácticamente todo, se preocupan por su población dando ayudas para todo, todos comprometidos con todas las causas, todo bien,… Y así durante años y años… Era de esperar. Quizás pueda sonar aburrido, pero es así, y de ahí se concluye algo totalmente lógico: háganse unos planes de enseñanza muy buenos y transmítasele toda esta educación a los chavales con eficiencia. Y así saldrán perfectos el día de mañana.

Por el contrario, los farolillos rojos son centro y suramérica. Sorprende ver cómo sale gente super-preparada de estos países y, sin embargo, a edades tempranas los indicadores dejan que desear. Esto, en mi opinión, no indica más que una falta de compromiso de los gobiernos por sacar a toda la población adelante. Da la impresión de que únicamente los pudientes son los que pueden salir adelante, ya no sólo porque valgan para estudiar, sino porque además hay un apoyo económico muy fuerte para que esto sea así. Sin embargo, el grueso de la población parece verse apartada de una educación de calidad que haga subir los niveles alcanzados en el ranking del PISA. Insisto en que esto es denigrante para estos países, en los cuales doy fé de que la gente que es buena lo es porque realmente lo vale. Quizás menos fomentar la división y más aunar esfuerzos pueda ser el primer paso para sacar adelante a estos países. No lo sé. Se me ocurre.

Hacia la mitad del listado se encuentran la mayoría de los europeos y Estados Unidos. Y qué casualidad que, justo por debajo, en el puesto 33 de 65, se encuentra España. Nuevamente, dando el cante y, si me permitís la osadía, con una situación totalmente contradictoria.

Es curioso ver cómo, según los indicadores de PISA estamos en un lugar que no nos corresponde y, sin embargo, cada día es más común que los extranjeros se lleven a algún miembro de las familias españolas por considerarlo talentoso para el trabajo a realizar. Y me estoy refiriendo a gente de grado superior y a universitarios, es decir, gente con más de 15 años que se supone que hemos pasado por esa etapa tan temida. Además, a pesar de estar por debajo de la media estimada por la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), estamos en los parámetros europeos. O sea que, en realidad, tampoco estamos tan mal como se nos quiere poner, porque quien consigue llegar a un cierto nivel de estudios en nuestro país parece ser que es porque vale para ello. Otra cosa serán los parámetros de abandonos escolares, nivel de notas, etc. Pero quien llega es porque lo demuestra, claro está, en base al nivel de educación que se le ha dado.

Ya dentro de este nuestro país, parece que, por comunidades, seguimos en las mismas. Hay una especie de división norte – sur. Navarra, Madrid, Castilla y León por encima, incluso, de países de la OCDE y europeos. Por el contrario, Murcia, Extremadura y Andalucía, entre otras, por debajo. Pero no por debajo, sino MUY POR DEBAJO. La afirmación de que las diferencias entre comunidades puedan ser equivalentes a “más de un curso escolar” es desgarradora. Quizás en términos generales no estemos tan mal, como dicen algunos. Pero es imperdonable, bajo mi punto de vista, que por estudiar en Extremadura, por ejemplo, una persona obtenga rendimientos inferiores a uno que estudia en Navarra, estudiando el mismo curso en el mismo país. Esto denota, claramente, el fracaso de tanta reforma y contrarreforma en las leyes de educación.

Hace falta un pacto nacional de educación YA, en el que todo español sepa lo mismo en todos lados. Al menos, hasta llegar a los 15-16 años, que es cuando la cosa se diversifica según preferencias.

Finalmente, en cuanto a otro tipo de estadísticas, se sigue corroborando que las chicas son más de letras en lectura (503 puntos frente a 474)  y los chicos somos más de ciencias (476 frente a 492 y 493 frente a 500, en matemáticas y ciencias, respectivamente). Y que entre jóvenes y adultos en España hay un abismo. Esto es bueno porque por lo menos la juventud viene pegando más fuerte y hay mayor igualdad de conocimientos. No es tan bueno si tenemos en cuenta que nuestros adultos están a la cola del mundo, pero eso tiene su explicación. Aquí tenéis un encuentro digital con Julio Carabaña, Catedrático de Sociología de la UCM analizando el resultado de los adultos: http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=10450

Los adultos españoles a la cola en comprensión escrita y matemáticas. ¿Seguro?

En definitiva, que según este informe, España ha “PISAdo” su sistema educativo y ve que lo sigue “PISAndo” y que debe mejorarlo para que salga del estancamiento en el que lleva desde hace 10 años. Pero ya no introduciendo más dinero. Parece demostrado que más de lo que se invierte actualmente en España no implica mayor rendimiento. Lo que hay que hacer es encontrar la eficiencia en la forma de educar a todos por igual y desviando el dinero hacia donde tiene que ir. Pero sobre esto creo que tengo para otra entrada, así que os emplazo a ella.


¡A PISAr! Digoooo… ¡A currar!