miércoles, 4 de diciembre de 2013

PISAndo la educación

Ya está aquí, un año más, el informe PISA (Program for International Students Assessment). En español se traduce como Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PEIA) y este acrónimo no se pega tanto en el cerebro humano. Bueno, pues interesa que este nombre esté en las mentes, ya que se trata de uno de los informes “objetivos” de mayor relevancia en el campo de la educación a nivel mundial.

Como su propio nombre dice, este informe trata de evaluar a estudiantes quinceañeros de todos los países en temas cruciales como la comprensión lectora, las matemáticas y las ciencias en cualquiera de sus ramas de conocimiento. Además, trata de relacionar el rendimiento de los estudiantes con las condiciones educativas propias del país. Pero independientemente de los datos, lo importante es que las conclusiones son muy determinantes y se tienen muy en cuenta. Al menos, en los países con cierta vergüenza tienden a modificar la forma en la que dan su educación en base a los resultados que da este informe, con el fin de ir mejorando la calidad de su enseñanza.

Por tanto, está claro que este informe PISA “PISA”, en el sentido de “evaluar”, la calidad de la educación. Pero también “PISA”, es decir, “tira por tierra o aplasta en el suelo”, aquellos sistemas educativos que según sus criterios no lo están haciendo bien. De ahí el doble sentido de el título de esta entrada.

La noticia salió no hace ni 24 horas, y lógicamente lo que se ven son titulares, aunque los análisis son mucho más profundos. En este enlace tenéis todos los análisis restringidos a España en comparación con el resto del globo (http://www.mecd.gob.es/inee/estudios/pisa.html). Las pruebas se hacen cada 3 años (la última fue el año pasado) y se dan a conocer tras un año de evaluaciones y estadísticas, así que este año tocaba saber qué tal estaba la cosa.

Carátula del informe PISA 2012 y países participantes.

En primer lugar, sorprende ver que casi ningún país africano o de religión mayoritariamente musulmana o hinduista participa. Igual ocurre con determinados países centro/suramericanos. ¿A qué se deberá?

Lo que parece caer como un buen tomo de derecho penal en la mesa es que Asia toma la delantera al resto del mundo. En mi opinión, desde siempre los orientales han presumido de rigor y disciplina en todo lo que hacen, y ello conlleva que, con independencia de la distancia entre culturas, a la hora de educar parecen más efectivos que el resto. Pero en mi opinión no es porque ellos tengan un mejor sistema educativo o una mejor situación social que les ayude. A pesar de las buenas cifras, la verdad es que la situación social en determinados países no es precisamente la gloria. Sin embargo, consiguen que aquellos que logran acceder a la educación sean más eficientes. Y esto me lleva a pensar que, en nuestro caso (occidentales), quizás nos relajamos a la hora de exigir calidad en la enseñanza y en los enseñados.

No obstante, tampoco hay que engañarse. En realidad, aunque los primeros puestos son chinos, no se está dando el dato global del país. Me refiero a que habría que realizar el informe en toda China para ver si realmente estos resultados la confirman como verdadera potencia educativa. Me permito decir que probablemente no sea así, al contrario que países como Corea del Sur o Japón, donde está claro que son la vanguardia en conocimiento, tecnologías y demás puntales.

Tras ello están la mayoría de países nórdicos. Como siempre, dentro de los “occidentales”: Noruega, Suecia, Finlandia, Suiza, Holanda, Canadá… Países que son prósperos en prácticamente todo, se preocupan por su población dando ayudas para todo, todos comprometidos con todas las causas, todo bien,… Y así durante años y años… Era de esperar. Quizás pueda sonar aburrido, pero es así, y de ahí se concluye algo totalmente lógico: háganse unos planes de enseñanza muy buenos y transmítasele toda esta educación a los chavales con eficiencia. Y así saldrán perfectos el día de mañana.

Por el contrario, los farolillos rojos son centro y suramérica. Sorprende ver cómo sale gente super-preparada de estos países y, sin embargo, a edades tempranas los indicadores dejan que desear. Esto, en mi opinión, no indica más que una falta de compromiso de los gobiernos por sacar a toda la población adelante. Da la impresión de que únicamente los pudientes son los que pueden salir adelante, ya no sólo porque valgan para estudiar, sino porque además hay un apoyo económico muy fuerte para que esto sea así. Sin embargo, el grueso de la población parece verse apartada de una educación de calidad que haga subir los niveles alcanzados en el ranking del PISA. Insisto en que esto es denigrante para estos países, en los cuales doy fé de que la gente que es buena lo es porque realmente lo vale. Quizás menos fomentar la división y más aunar esfuerzos pueda ser el primer paso para sacar adelante a estos países. No lo sé. Se me ocurre.

Hacia la mitad del listado se encuentran la mayoría de los europeos y Estados Unidos. Y qué casualidad que, justo por debajo, en el puesto 33 de 65, se encuentra España. Nuevamente, dando el cante y, si me permitís la osadía, con una situación totalmente contradictoria.

Es curioso ver cómo, según los indicadores de PISA estamos en un lugar que no nos corresponde y, sin embargo, cada día es más común que los extranjeros se lleven a algún miembro de las familias españolas por considerarlo talentoso para el trabajo a realizar. Y me estoy refiriendo a gente de grado superior y a universitarios, es decir, gente con más de 15 años que se supone que hemos pasado por esa etapa tan temida. Además, a pesar de estar por debajo de la media estimada por la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), estamos en los parámetros europeos. O sea que, en realidad, tampoco estamos tan mal como se nos quiere poner, porque quien consigue llegar a un cierto nivel de estudios en nuestro país parece ser que es porque vale para ello. Otra cosa serán los parámetros de abandonos escolares, nivel de notas, etc. Pero quien llega es porque lo demuestra, claro está, en base al nivel de educación que se le ha dado.

Ya dentro de este nuestro país, parece que, por comunidades, seguimos en las mismas. Hay una especie de división norte – sur. Navarra, Madrid, Castilla y León por encima, incluso, de países de la OCDE y europeos. Por el contrario, Murcia, Extremadura y Andalucía, entre otras, por debajo. Pero no por debajo, sino MUY POR DEBAJO. La afirmación de que las diferencias entre comunidades puedan ser equivalentes a “más de un curso escolar” es desgarradora. Quizás en términos generales no estemos tan mal, como dicen algunos. Pero es imperdonable, bajo mi punto de vista, que por estudiar en Extremadura, por ejemplo, una persona obtenga rendimientos inferiores a uno que estudia en Navarra, estudiando el mismo curso en el mismo país. Esto denota, claramente, el fracaso de tanta reforma y contrarreforma en las leyes de educación.

Hace falta un pacto nacional de educación YA, en el que todo español sepa lo mismo en todos lados. Al menos, hasta llegar a los 15-16 años, que es cuando la cosa se diversifica según preferencias.

Finalmente, en cuanto a otro tipo de estadísticas, se sigue corroborando que las chicas son más de letras en lectura (503 puntos frente a 474)  y los chicos somos más de ciencias (476 frente a 492 y 493 frente a 500, en matemáticas y ciencias, respectivamente). Y que entre jóvenes y adultos en España hay un abismo. Esto es bueno porque por lo menos la juventud viene pegando más fuerte y hay mayor igualdad de conocimientos. No es tan bueno si tenemos en cuenta que nuestros adultos están a la cola del mundo, pero eso tiene su explicación. Aquí tenéis un encuentro digital con Julio Carabaña, Catedrático de Sociología de la UCM analizando el resultado de los adultos: http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=10450

Los adultos españoles a la cola en comprensión escrita y matemáticas. ¿Seguro?

En definitiva, que según este informe, España ha “PISAdo” su sistema educativo y ve que lo sigue “PISAndo” y que debe mejorarlo para que salga del estancamiento en el que lleva desde hace 10 años. Pero ya no introduciendo más dinero. Parece demostrado que más de lo que se invierte actualmente en España no implica mayor rendimiento. Lo que hay que hacer es encontrar la eficiencia en la forma de educar a todos por igual y desviando el dinero hacia donde tiene que ir. Pero sobre esto creo que tengo para otra entrada, así que os emplazo a ella.


¡A PISAr! Digoooo… ¡A currar!