martes, 17 de diciembre de 2013

Investigación en ingeniería biomédica YA

Recientemente, la Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha llamado a todos los grupos de investigación para formar lo que se pretenden llamar Institutos de Investigación.

Citando textualmente, “Se trataría de Institutos virtuales,…, pero que deberían tener una definición clara en cuanto a su denominación, orientación temática, composición, dirección, estrategia a medio largo plazo, y un apoyo específico en términos de gestión y en la medida de lo posible económica.”

Entiendo que esta medida es una estrategia para intentar “fusionar” aquellos grupos de investigación que tienen intereses comunes. Pero que, a la vez, puedan verse reforzados con la acción de otros grupos minoritarios que tengan herramientas útiles para los fines que se pretenden conseguir. Eso sí, sin que los grupos puedan perder autonomía en su campo de investigación.

Desde mi punto de vista, esta propuesta viene como anillo al dedo en el momento en el que estamos. Es previsible que los grupos de investigación hagan lo imposible por que entre más dinero en sus arcas, proponiendo proyectos en común interesantes para los retos investigadores del futuro en nuestra comunidad.

En Navarra tenemos la suerte de ser pioneros en uno de los campos vitales, y nunca mejor dicho, de investigación, como es el de la salud y el cuidado de las personas. Como ejemplo, hay que reconocer totalmente el esfuerzo que las dependencias de la Universidad de Navarra y el Complejo Hospitalario de Navarra están haciendo en intentar estar a la vanguardia de determinadas especialidades médicas. Sin embargo, en Navarra no existen centros de investigación en ingeniería biomédica. Existen empresas con un cierto departamento de i+d que tienen como objetivo el producto farmacéutico y más bien pocas incursiones en el ámbito tecnológico. Hay un cierto mercado, pero no hay una investigación básica que sea capaz de seguir al mercado o de crear posibles nuevos productos tecnológicos que puedan interesar en este sentido. A continuación os paso un informe de la fundación MODERNA, en el que se recoge el estado del arte de la biomedicina en Navarra en 2012.

Por ello, aprovechando esta coyuntura y aprovechando el nicho de mercado que se sabe que podría existir en Navarra, propongo la creación de un instituto de investigación en ingeniería para la salud. O de la manera que lo quieran llamar, pero algo que esté enfocado en encontrar soluciones que sirvan de apoyo para el sector médico en Navarra. Y ya que la iniciativa viene desde la UPNA, estaría bien que fuera un ente público con inversión y dirección mayoritariamente pública y contando con el apoyo de las empresas que tengan a bien subirse al carro. Supongo que alguna querrá apostar por la I+D algún día de estos…

Sin embargo quisiera ir un poco más allá. Tal y como comenté en su día, la ingeniería biomédica es TODO aquello que se pueda hacer, desde el mundo de la ingeniería, para satisfacer las necesidades que pueden surgir en el mundo biomédico. Y en este sentido, en el nuevo instituto se podría contar con la presencia de:

1.   Médicos y personal clínico, para que se sepan las necesidades existentes en su día a día. Primordial, porque si no, no sabemos para qué o quién hacer las cosas.

2.   Físicos, químicos y biólogos. Los principios básicos de la ciencia y la biología, en especial, tienen que continuar innovando en sus disciplinas, para saber el comportamiento de las células y los sistemas biológicos, en un caso, y para estudiar los nuevos fenómenos físico-químicos que puedan dar lugar a mejorar las actuaciones médicas en otro.

Pero además, como es lógico, si se trata de un instituto de investigación en ingeniería biomédica, lo lógico es que entren TODAS las ingenierías que puedan.

3.   Precisamos ingenieros mecánicos y de materiales, porque con ellos se diseñan prótesis y se desarrollan nuevos materiales para su mejor biocompatibilidad.

4.   Necesitamos informáticos para gestionar bases de datos, mejorar la eficiencia de los algoritmos de procesamiento y diseñar los nuevos programas que puedan ser realmente útiles y manejables para los médicos.

5.   Necesitamos telecos que gestionen las redes de hospitales, así como sus comunicaciones y que mejoren la calidad de señales e imágenes médicas.

6.   Y ahora que se miran más los temas de confort y ergonomía, ambientación, etc, necesitamos arquitectos que mejoren los diseños de los hospitales, haciéndolos quizás no tan bonitos, pero sí prácticos y útiles para los pacientes. De manera que estar en un hospital no sea un trauma como hoy en día pueda llegar a ser. Y eso que se ha avanzado bastante en este sentido.

Pero también es necesario contar con la colaboración transversal de todo tipo de ingenierías o formación profesional técnicas, por ejemplo, desde el mundo eléctrico/electrónico, para poder diseñar circuitos que consigan los fines necesarios. También se necesitan de estadísticos, para extraer los datos de interés sobre tendencias, posibles necesidades y sus correspondientes soluciones en base a datos de mercado. Y tampoco hay que olvidarse de los trabajadores sociales y de los ayudantes de las personas con discapacidad. Gracias a ellos y a sus reivindicaciones con los sectores desfavorecidos de la sociedad somos más conscientes de la realidad personal y sanitaria de estos colectivos y es necesario también apostar por ellos y mejorar su calidad de vida.Y aunque no lo hay nombrado, posiblemente haga falta bastante más personal que me dejo ahora mismo en el tintero.


En definitiva, la creación de un instituto/centro de investigación biomédica en Navarra es una gran oportunidad para demostrar el potencial que tenemos en nuestra comunidad para ir de la mano ingenierías, ciencias básicas y medicina. Y afortunadamente también tenemos personas que pueden llevar a cabo la acción de investigar en estos temas y pueden hacerlo, siempre y cuando se crea en ellos y en sus posibilidades. Por tanto, pienso que va siendo hora de mirarnos menos el ombligo y arrimar el hombro, quizás pensando menos en las pérdidas que podamos tener como grupo de investigación atomizado y pensando más en el bien común, que para eso formamos parte todos del ente público.

Veremos las propuestas que van saliendo.