viernes, 1 de noviembre de 2013

Cambio de rumbo

Como habréis podido comprobar, mis queridos y nunca olvidados seguidores, he cambiado la vista del blog. En realidad, esto responde a un cambio en mi vida.

Mi última entrada en este blog fue allá por mayo, aunque realmente llevo desde que comenzó 2013 sin muchas ganas de publicar nada. “Interoperabilidad de dispositivos médicos”, en febrero, fue mi última aportación completa, aunque ya venía escribiéndola desde  finales de 2012 y no tuve más que darle los últimos retoques para publicarla. Este tiempo fuera de vuestro alcance ha hecho que dé un giro de 180° en cuanto a mentalidad. Así que, resumiendo: he vuelto y pretendo seguir dando caña con la divulgación, pero quiero que sea de una manera diferente.

La esencia del blog va a seguir siendo la misma. Las estadísticas considero que son buenas para la poca experiencia que tengo en esto de divulgar ciencia, pero sí que es verdad que algunas entradas eran muy largas para explicar conceptos simples y eso entiendo que puede llegar a saturar. Por ello he pensado en que voy a hacer un ejercicio de síntesis máximo y voy a intentar tratar temas lo más actuales posibles pero yendo directamente al grano. Sin muchos rodeos pero nunca dejando de comparar con la vida cotidiana, ya que creo que así se entiende mejor lo que hacemos los científicos.

Sin embargo, este cambio también se ve reflejado en una afirmación como persona. Teniendo las ideas claras y no ofendiendo a nadie, puedes dar tu filosofía de vida. Y en democracia, todo es válido mientras respetes. Por ello, pienso que tengo muchas cosas que aportar, ya no solo en ciencia, sino en temas que me tocan la fibra como son sanidad, educación y más inquietudes que como persona tengo. Así que voy a dar mi opinión sobre cualquier otro tema que me toque de cerca, aunque la esencia siga siendo divulgar ciencia y compartir con vosotros conceptos sobre la ingeniería biomédica.

Espero que este nuevo “Ingeniando la medicina” en versión 2.0 sea de vuestro agrado y que os parezca mejor que el anterior. Cualquier sugerencia que tengáis a bien hacerme, tened por seguro que la tendré en cuenta. Mi intención es llegar de manera simple pero concisa a lo que la gente quiere saber sobre los temas de la ciencia en los que creo que puedo aportar algo.

Mis últimas palabras, quería que fueran de agradecimiento para alguien que ha vuelto a encender en mí esta chispa. Don Joaquín Sevilla, profesor de mi universidad, quien con sus palabras en el reciente curso de comunicación científica celebrado en la UPNA, me ha dado ánimos para continuar con esta aventura. Espero que algún día pueda llegar a hacer un mínimo de lo que él está haciendo para trasladar la ciencia a la sociedad. Y como no, gracias también a los ponentes de dicho curso, entre ellos, Victoria Alfonso e Iñaki González, de la Unidad de Cultura Científica de la UPNA, por darnos ideas sobre cómo realizar esta labor de divulgación. Espero no fallar en ninguna de las pautas que nos habéis dado…. ;)

Dicho y hecho. Nos leemos en la próxima entrada.

Besos y abrazos.